miércoles 23 de junio de 2021 - Edición Nº1917
Impulsobaires » Economía » 11 jun 2021

Desinversión

Martín Migoya, cofundador de Globant contra el intento de suspender las S.A.S: “Argentina necesita más empresas”

El oficialismo intenta desarticular las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) que son una herramienta útil para la constitución de nuevos emprendimientos. En el medio del debate, Martín Migoya, cofundador del gigante Globant reflexionó: “Argentina necesita más empresas que creen más trabajos, no más leyes que la impidan”.


Por: Redacción

Con el impulso de 17 legisladores del Frente de Todos, el miércoles la Comisión de Legislación de la Cámara de Diputados, presidida por la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, dio dictamen a un proyecto de ley que suspende por seis meses la constitución de Sociedades Anónimas por Acciones Simplificadas (SAS) y vuelve a burocratizar el régimen que había nacido durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri.

La intención del Gobierno, con el impulso de la IGJ (Inspección General de Justicia), es convertirla rápidamente en ley, pero hay fuerte oposición de Juntos por el Cambio y partidos provinciales.

En ese marco, el cofundador de Globant, Martin Migoya reflexionó en su cuenta de Twitter: “que pena me da que se esté proyectando en diputados hacerle la vida más complicada a los que quieren comenzar su nueva empresa. Argentina necesita más empresas que creen más trabajo, no más leyes que las impidan”.

Migoya utilizó como pie una minuciosa reflexión de Matías Fernández, que en su cuenta de Twitter hizo la siguiente explicación que vale la pena repasar:

Desde el 11 de junio de 2020 este proyecto ya cuenta con media sanción del Senado, donde fue impulsado por el senador kirchnerista Oscar Parrilli, con el argumento de que es necesario transparentar y extremar el control sobre la creación de empresas. En Diputados no avanzó por falta de respaldo.

Una nota en el diario La Voz, de Córdoba, cita al titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Ricardo Nissen, quien explica que la intención es “reordenar el registro de estas sociedades para que el organismo tenga injerencia en el control de su constitución”. Para crear una SAS, dijo Nissen, el trámite empezaba y terminaba en la Secretaría de Innovación Pública que funciona en la órbita de la Jefatura de Gabinete lo que impedía el control por parte de la IGJ.

Ahora, después de que se crearon más de 40 mil SAS desde 2017, la ley que impulsa el kirchnerismo elimina, además, la posibilidad de llevar los libros contables y societarios de forma digital y exige volver a hacerlo en papel.

Para Alejandro Ramírez, responsable de Políticas Públicas de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), esto es un retroceso. Hablando con el diario cordobés, dijo que volver al papel es volver al siglo XIX. “Los libros contables se llevaban de manera digital a través del sistema Blockchain, lo que garantiza absoluta transparencia e inviolabilidad en la gestión de la información”, destacó.

Para la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos el sistema de las SAS está vinculado con la médula de la “corrupción estructural”, y en diálogo con Infobae.com sostuvo: “lamentablemente, no puede disociarse de esto al macrismo, que fue el que creó este sistema. Muchas de estas SAS se constituyeron con el supuesto objeto de un negocio determinado, pero sin embargo, a los pocos días de su constitución, ocurrieron operaciones inmobiliarias millonarias en dólares”.

En tanto, la diputada radical Karina Banfi aseguró que su interbloque rechaza esta iniciativa y afirmó “esta ley (sancionada en 2017) ha puesto en la formalidad a cientos y cientos de empleados. el proyecto promueve la irregularidad”, sentenció y agregó: "si se quiere combatir el delito económico tampoco es por acá, no hay que perjudicar al que quiere emprender".

A su vez, José Luis Ramón del bloque Unidad y Equidad Federal, presentó un dictamen de rechazo y manifestó “lo que pretende este proyecto es echar por tierra con las SAS. Por más dudas que existan sobre la legalidad en su funcionamiento no podemos echar por tierra con un sistema que está funcionando".

Las SAS funcionan en el mundo desde 1994 cuando Francia las puso en práctica, pero luego las utilizó Colombia, también Uruguay, Ecuador, Perú y Paraguay.

Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Entrepreneurship del IAE Business School, dijo a Infobae.com: “la Argentina se comprometió en 2018 ante la OEA a implementar la SAS en Argentina, y toda la OEA la reconoce como la mejor forma jurídica para pymes”.

Argentina necesita crear más empresas para así generar trabajo genuino y por eso la suspensión de las SAS es una pésima noticia en el mundo emprendedor.
Volviendo al tuit de Matías Fernández: “el primer problema es que en Argentina no nacen empresas formales que generen empleo al ritmo que necesitamos. Empresas cada 1000 habitantes: Argentina 14, Chile 19, Uruguay 51, Estados Unidos 64”.
 

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