domingo 23 de enero de 2022 - Edición Nº2131
Impulsobaires » Politica » 10 ene 2022

Columna radial

El caso de la Gestapo bonaerense aparece como una de las bombas del año, dijo Jorge Joury por la FM 98.9 de Pinamar

"La tentación de espiar a los adversarios es un virus que afecta a todos los gobiernos en mayor o menor escala. Casi siempre al poder de turno le interesa poner un ojo en la cerradura de sus adversarios. Saber de sus negocios, sus contubernios y hasta sus amantes. La Gestapo bonaerense por estas horas es un dolor de cabeza para el futuro de la carrera política de María Eugenia Vidal. La ex gobernadora con sueños presidenciales, quedó expuesta con la mancha de una sospecha difícil de borrar". Así lo señaló el periodista Jorge Joury en su columna política en el programa denominado "A las Cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo por la 98.9 Fm Coast de Pinamar.


Por: Redacción

A continuación parte de las reflexiones del analista:
"Mañana martes será un día clave, ya que el Senado decidirá si se aprueba el allanamiento al despacho del senador Juasn Pablo Allan, que también aparece entre otros junto al intendente Julio Garro, en el polémico video. No hay duda que estamos frente a una de las bombas políticas del año.Las pruebas del video de la denominada operación de espionaje están a la vista y tomaron estado público por las mismas manos traviesas que operaron en otros tiempos. Por ejemplo, ahora se sabe que los 15 asistentes a la reunión en el edificio del Banco Provincia en CABA realizada en el 2017 no se registraron a la entrada. Lo que se comenta, es que “por órdenes superiores” no quedó asentada la identidad de los participantes.
El encuentro estaba planificado como top secret y por eso nadie dejó nombre y DNI. La sospecha que ronda en la investigación es que los tres altos funcionarios de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) encabezaban la deliberación y que se delineaba según los audios, una política de persecución a líderes sindicales, entre ellos Juan Pablo Pata Medina, del gremio de la Construcción.
Las cámaras que tomaron las imágenes del salón del séptimo piso tenían la marca de agua de la empresa de seguridad, Axis, de origen norteamericano, que no figura como proveedora del Banco Provincia. Ni esa empresa ni ninguna otra, aparecen como instaladoras de cámaras internas dentro de ese salón o de algún otro del edificio tradicional de la entidad bancaria. Una alternativa es que las cámaras que tenían memoria propia y no requerían de cables las haya colocado la misma AFI, en un operativo destinado a espiar a cualquiera que se reuniera allí, incluyendo a los propios integrantes de Juntos por el Cambio. La otra posibilidad es que haya actuado una empresa de seguridad que habría jugado a dos puntas: brindándole servicios al banco y al mismo tiempo pasándole las imágenes a la AFI. De todos modos, en los dos casos, el espionaje lleva la firma de las cabezas de la central de espías, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.
En esa reunión, por lo que se ve en las imagenes, no sólo estuvieron funcionarios bonaerenses sino los tres altos directivos de la AFI: el jefe de Gabinete, Darío Biorci, el director de Contrainteligencia, Diego Dalmau Pereyra, y el director de Jurídicos, Sebastián De Stefano. Quienes conocen de inteligencia afirman que nunca en la historia se expuso de esa manera a tres cargos del máximo nivel de la central de espías, reuniéndose con personas ajenas a la AFI.
En la AFI están seguros que las cámaras fueron instaladas por la propia central de espías, aunque están esperando el regreso de vacaciones de uno de los técnicos especializados. Así lo reveló la interventora Caamaño.
Las cámaras son autónomas, es decir que tenían su propia memoria y una magnífica calidad de sonido. El traspaso de las imágenes a la AFI pudo haberse hecho por el sistema bluetooth, es decir de manera remota. O también mediante una conexión a establecer cada tanto".

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias