martes 28 de junio de 2022 - Edición Nº2287
Impulsobaires » Politica » 19 ene 2022

Contrapoder

Jugar a la ruleta rusa por los médanos de Pinamar

En la década del 90 durante mis charlas con el entonces intendente vecinalista de Pinamar, Blas Altieri, le planteé en reiteradas ocasiones mi preocupación por el drama de los cuatricilos en los médanos y la necesidad de ampliar los controles. Han pasado más de dos décadas y todo sigue igual o peor. Hoy Pinamar tiene colapsado el hospital municipal por los reiterados accidentes. Es la película triste de todos los veranos, pero en escala ascendente.A las dos muertes que ya lleva el balneario este año y la cantidad de heridos, se sumaron en los últimos días dos nuevos incidentes y uno de los conductores está luchando por su vida.


Por: Jorge Joury * (enviado especial)

 Además, los accidentados conducían sin la protección correspondiente, es decir sin casco. Altieri era de la idea de no prohibir demasiado, "si no no viene nadie", me solía responder cuando le planteaba además la manera en que se manejaba y se estacionaba sin ningún tipo de cuidados. Hoy el distrito ha progresado en orden, pero la llegada de turistas dispuestos a transgredir con irresponsabilidad lo puede todo. "Aquí vienen a hacer lo que no pueden en sus lugares de origen", también decía Altieri.

El actual lord mayor Martín Yeza tiene otra visión. Existen controles en la zona de La Frontera, pero los dueños de los UTV y las camionetas se largan a correr picadas ni bien baja el sol. Nada parece contenerlos, ni los alambres de púas. Tal vez vendría bien que el CD local suba el monto de las multas para que las infracciones duelan en los bolsillos de los irresponsables.

La semana pasada hubo dos nuevos accidentes de conductores  y una de las víctimas se encuentra en grave estado. El hospital local está colapsado y no es justo, cuando la mayoría de la planta de profesionales abnegados están abocados al cuidado de los pacientes de Covid y a la vacunación que no tiene pausa.

Para que se tenga una idea del nivel de imprudencia, uno de los siniestros ocurrió cuando un conductor viajaba por los médanos de la ciudad y se llevó por delante un alambre que separaba a una propiedad privada. El otro caso fue a raíz de que quien manejaba perdió el control del vehículo, volcó y el rodado cayó encima de su cuerpo lo que le provocó un “politraumatismo interno sangrante”.

Estos accidentes no son los primeros, ya que, hace pocas semanas, una turista que viajaba con sus hijos de 2 y 7 años volcó y perdió la vida, mientras que otro hombre también falleció al chocar contra un UTV. En los dos últimos accidentes se supo que los conductores manejaban en ojotas y sin casco ni protección.

De acuerdo al informe suministrado por el secretario de seguridad local, Lucas Ventoso, el personal de “seguridad en playa sacó a los heridos hasta la parte donde se puede acceder con vehículo”, y allí una ambulancia los estaba esperando para trasladarlos al hospital local.

“Lo que realmente es terrible es que parece que aunque se haya difundido tanto (las medidas de seguridad) para prevenir estas locuras, siguen sucediendo. La gente no toma recaudos y hoy nuestro sistema de salud pública está colapsado porque todos los profesionales están abocados a estos accidentes. Hoy el tomógrafo y todas las instalaciones de emergencias y de terapia están ocupados con estos hechos”, explicó.

Años atrás hasta se detectaron a conductores con exceso de bebidas alcohólicas y otros drogados. Todos en busca de adrenalina, como en el juego de la ruleta rusa y sin importarles la vida de los demás. 

Hoy en día a muchos también se los suele ver realizando carreras y a gran velocidad en el bosque de la zona norte donde muchos niños juegan en los parques y salen a las calles de arena sin mirar. 

Pero en la trastienda del drama de nunca acabar con los cuatriciclos, hay mucho más que la imprudencia al volante. Algunos lo atribuyen a un negocio multimillonario de las automotrices y guarderías.

Para dimensionar las características de la versión circulante, se dice que la marca más conocida de UTV, vende más de sus productos sólo en Pinamar que en todo Estados Unidos o todo Brasil. Y no sólo eso: las automotrices de 4x4 apuestan fuerte a la temporada en esta ciudad, y de hecho hay más de una que pone acá el stand más grande -y más caro- de toda Latinoamérica. Cualquier movimiento -político o social- que afecte este negocio repercutirá de una manera u otra en todo lo que es la temporada pinamarense, los meses de trabajo de los cuales después vive toda la ciudad.

 “La Frontera”, el inmenso médano en el límite norte de Pinamar, está pegado a lo que se llama “La Olla”, un desierto de arena que es propiedad privada -que en la práctica está separado de “La Frontera” por carteles que advierten del riesgo de meterse ahí y nada más- y que es donde se corren las picadas y ocurren las tragedias.

 A “La Olla”, calcula el municipio, entra alrededor del 10% de los turistas que están en la Frontera, o sea 250 cuatriciclos o UTV, una especie de 4x4 adaptadas para la arena. “Son vehículos que van a muy alta velocidad. Es un tema de derecho penal: para prevenir una situación no podes empeorar. Si está en riesgo la vida de una persona que va en cuatri, ¿Qué pasa si mandamos a alguien a perseguirlo y se accidenta? No podés, en aras de prevenir, empeorar la situación original. Además, son vehículos que salen hasta 65 mil dólares, valen más que la camioneta más tope de gama del mercado. El Estado no tiene vehículos de ese nivel”, argumenta  el intendente local Martín Yeza. El secretario de Seguridad, Lucas Ventoso agrega: "Además la Provincia nos dejó cuatro patrulleros para toda la costa pinamarense. Es imposible así".

El comentario a nivel local es que el número trágico de todos los años suele ser de un muerto por un accidente de cuatriciclo en cada temporada, una estadística hecha a ojo pero que suele acercarse a la realidad. Pero en lo que va de este verano ese número ya se duplicó y amenaza con no detenerse, agravado por la ocupación plena que tiene la ciudad esta temporada y que se nota también en la cantidad de “cuatris” que circulan por la zona de la tragedia. La ruleta rusa de la mano de conductores temerarios y sin protección, lamentablemente sigue vigente en Pinamar y con mayor virulencia que nunca esta temporada.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".

 

 

* Imagen recuperada de https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/12/30/morir-en-el-cuatriciclo-que-paso-con-la-familia-de-la-turista-que-volco-junto-a-sus-hijos-y-una-amiga-y-fallecio-en-pinamar/

 

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