sábado 03 de diciembre de 2022 - Edición Nº2445
Impulsobaires » La Plata » 30 ene 2022

La semana que pasó

La vida cotidiana: vuelve el terror de las usurpaciones, mientras precios de alimentos y tarifas golpean fuerte

Enero empezó mostrando alertas todo el tiempo, y la mayoría de ellas las hemos abordado en esta columna en las últimas ediciones. Semana con malas señales para la vida cotidiana: usurpaciones de tierras imparables y un gobierno provincial de una pasividad sospechosa, precios de los productos esenciales como verduras y frutas que se hacen inalcanzables, y a eso se suma el costo que van a tener las tarifas en donde se mezcla un coctel de pésima política energética, subsidios alocados e informalidad a más no poder. Migraciones ambientales. Y además, tablero político con perlitas únicas.


Por: Fabricio Moschettoni, editor de ImpulsoBaires Twitter @FMoschettoni

Participación del sábado en radio La Red de Mar del Plata. Programa Impulso Ciudadano.


Esta semana volvió a la agenda la problemática de la toma de tierras en la Región, y se potenció un debate en donde el gobierno local, liderado por el intendente Julio Garro, exige más compromiso por parte de los gobiernos provincial y nacional, y también de la justicia. Alarma la pasividad del gobierno de Axel Kicilliof y justificaciones que terminan alentando al caos, porque de alguna manera, ese “dejar hacer” que muestra la indiferencia ante una problemática que presenta distintos aspectos, se constituye en una gravedad que alarma.

En nuestra Región viven alrededor de un millón de personas, y tuvo un crecimiento exponencial en las últimas décadas en donde no se hizo el debido planeamiento por parte del Estado, y eso derivó en que hoy tengamos 260 asentamientos irregulares en donde viven alrededor de doscientas mil personas en condiciones, en muchos casos, de convertirse en polvorines sanitarios, y en prácticamente todos los casos presentan carencias de servicios básicos aceptables que les permitan tener un normal desarrollo de vida.

En principio esta situación se debe a continuos procesos migratorios internos que no fueron atendidos por diversas gestiones tanto a nivel nacional, provincial o de municipios mayoritariamente del Partido Justicialista y que dejaron hacer por variadas causas, como desconocimiento, desinterés, o tal vez por acentuar el clientelismo, y además, en el medio de la situación, se terminan permitiendo en algunos casos enormes negocios especulativos.

El país y la región tienen un déficit de viviendas alarmante, y eso se traduce, por un lado, en eventos como intentos de toma que surgen de una marginalidad organizada y no espontanea, y por el otro, de la búsqueda infructuosa de viviendas por parte de la población de sectores que tienen problemas pero nunca cometerían el delito de tomar lo que no es de ellos, ni siquiera si se presenta una justificación sociológica.

Los asentamientos en la Región son 260 aproximadamente, y la mayor parte de ellos se formaron en los años Noventa. Se calcula que viven alrededor de 50 mil familias, o sea más de 200.000 personas, es decir que más del 20% de la población de la región radica en asentamientos.

Hay un informe del año 2020 del Observatorio Socioeconómico de la Universidad Católica de La Plata que deja algunos datos fuertes como producto de un estudio analizando 20 variables socioeconómica de esos puntos vulnerables.

Por ejemplo se advirtió que en La Plata siguen creciendo los barrios vulnerables en un ritmo que incluso podría ser mayor a la media nacional, se expanden los predios ocupados irregularmente para dar lugar a más familias o a hijos de la familias ubicadas, 9 de cada 10 barrios necesitaban más integración, y 7 de cada 10 de ellos lo precisan de modo urgente; 7 de cada 10 no tienen acceso correcto a la energía eléctrica, 6 de cada 10 no tienen agua potable dentro del hogar, 9 de cada 10 no tienen cloacas, 4 de cada 10 no tienen calles perimetrales asfaltadas, y 6 de cada 10 no tienen calles interiores pavimentadas.

Según los especialistas, que vienen midiendo desde el año 2018, en la tercera entrega que hicieron se observó agravamiento de las diferentes variables analizadas en donde además incidió la pandemia.

Por esa razón es criteriosa la frase que utilicé más arriba: “inminente polvorín sanitario”, ya que no hay condiciones adecuadas para el desarrollo de una vida sana y digna como se merece cualquier ser humano. Hace algunos años (tal vez 2008 o 2009) en una conferencia brindada en una organización vinculada con la salud bucal, un sanitarista desarrolló una teoría interesante, diciendo más o menos las siguientes palabras que conforman su idea: “nosotros podemos ir a los barrios vulnerables de La Plata, llevamos cepillos para limpiar los dientes, pasta dentífrica, enseñamos cepillado correcto y dejamos insumos, pero nos vamos y ese lugar sigue teniendo agua que muy probablemente no sea apta para el consumo humano, los pisos de la vivienda son muy precarios o incluso de tierra, no hay cloacas, hay altos pastizales y el lugar es un foco total de contaminación. ¿para qué sirve lo que hacemos?”.

Esa idea es clave para entender entre quienes no vivimos en un asentamiento cómo pasan sus días miles de familias. Muchas de ellas ya no solo sin trabajo digno o sin alimentación, ya no solo con altísimos niveles de deserción escolar que a nivel de enseñanza media estarían superando el 50%, sino que con esta instantánea de la realidad más cruel: intentar que un niño tenga su boca saludable y terminar chocando contra una pared por el contexto ambiental en donde pasan gran parte de su día. Y como bien dicen los odontólogos, la boca de un ser humano es clave porque es la puerta de acceso al sistema digestivo y respiratorio, y una boca sana en gran medida depende del equilibrio del ecosistema, o sea del lugar en donde la persona crece.

Ese es el primer efecto social que desde los años Noventa viene manifestando la migración interna que se ocasionó con la formación de grandes barriadas irregulares, y que prácticamente todos los gobiernos locales alentaron para tener “clientes” políticos en los lugares, o sea personas a las que las fidelizan para que los voten y sostengan sus estructuras populistas. Eso pasó en La Plata hasta hace seis años, y claramente fue así. Recordemos un detalle que pinta de cuerpo y alma la situación: en esos barrios necesitados de presencia genuina del Estado para desarrollarse y urbanizarse, en toda la década del Noventa había en la Región cientos de locales partidarios con enormes carteles y las fotos adivinen de quienes: del intendente, del gobernador y del presidente de esos días.

Ahora volvemos a nuestros tiempos. El portal Infobae.com publicó una nota durante la semana en donde dio a conocer varios datos relevantes, uno de ellos por ejemplo es que el fin de semana anterior la policía intervino en un intento de toma en 609 y 115, un predio de propiedad privada en donde su titular denunció la situación. La comisión policial actuó con una docena de efectivos y tuvo que utilizar balas de goma porque fue recibida a piedrazos, pero pudo conseguir la misión de evitar la toma y unas tres personas fueron detenidas. El parte policial determinó que se secuestraron machetes, alambres, elementos para cortar, entre otras cuestiones típicas de un proceso de toma de tierras.
La gestión del intendente Julio Garro hizo decenas de presentaciones judiciales, y en muchísimas ocasiones no hay respuesta. Por estas horas hay alrededor de unas treinta o cuarenta tomas en zonas cercanas al Parque Ecológico, vías del ferrocarril de 120 entre 42 y 50, Villa Garibaldi, Abasto, y otros barrios.

Pero la más conflictiva es la del ex Club de Planeadores de Los Hornos, que se conoce como la mayor de la Provincia y en donde hay mil casillas con 2600 personas instaladas. Hace un par de años, cuando la Municipalidad advierte y denuncia la situación hasta una supuesta “puntera” del lugar lanzó frases amenazantes al propio intendente Garro mediante una entrevista en un canal de aire que transmitió desde el lugar durante su informativo del mediodía. Una locura porque al parecer esa supuesta puntera tendría relación con algún estamento provincial.

Sin embargo, desde el gobierno de Axel Kicillof, el ministro de Desarrollo, Andrés “Cuervo” Larroque, dijo que en esas tierras federales la Provincia realizará el mayor proyecto habitacional, con urbanización, escuelas y otros servicios para dar cobijo a unas diez mil personas. Hasta el momento es teoría pura, pero además no se explica qué estudios técnicos demuestran que ese lugar es apto para la radicación de personas y no constituye una condena severa a ejecutar en futuros fenómenos climáticos con lluvias y crecidas de arroyos de la región.

Desde el gobierno municipal hay funcionarios que ven una mano negra de autoridades provinciales “que al menos dejan hacer” y que las tomas en esos lugares “son absolutamente irregulares”. El problema apunta justamente a dar respuesta a la duda del párrafo anterior, y según estudios comunales si en esas tierras no se planifica hay alto riesgo hídrico; dicho de otra manera, si los asentamientos se quedan en esos lugares, o si sobre esos terrenos de construyen barrios, sus pobladores pueden ser las primeras víctimas de cualquier inundación. 

Según la gestión de Garro, sobre esas situaciones operaron “punteros entregando tierras federales”, y además “hasta hubo comercialización ilegal por redes sociales”.

Por eso que hay que analizar la situación con historial, y mediante una visión sociológica porque se mezclan diferentes necesidades socioeconómicas que provocan migraciones internas, alta utilización política de los sectores más vulnerables para tener “votantes cautivos o rehenes”, y además hay un alto nivel de especulación mediante comercializaciones irregulares de tierras usurpadas ya sea al Estado o a privados.

En el medio de esta situación también operan algunos grupos autodenomiandos “movimientos sociales” en donde en muchos casos accionan con sus dirigentes máximos a la cabeza o incluso en otras oportunidades no hay una verticalidad en el accionar, o sea que están descontrolados. Pero sin embargo hay un alto grado de operaciones organizadas para que las grandes tomas se perpetúen en el tiempo. No hay casualidad ni espontaneidad, para nada.
La secretaria de Planeamiento de la Municipalidad de La Plata, arquitecta María Botta, le dijo a Infobae.com: “hay más de 30 tomas judicializadas. Nosotros permanentemente cruzamos datos, porque semana tras semana estamos interviniendo en conflictos que se desatan a partir de este tema. Y desactivamos muchísimos intentos de ocupaciones, tanto en predios fiscales como privados”.

 “Desde el mes de febrero 2020, cuando se ocupó por primera vez el predio de Planeadores, desde el municipio labramos el acta y denuncia correspondientes, ya advertimos la venta ilegal de los lotes comercializados en redes sociales. Realizamos muchísimas presentaciones en la justicia, sin poder ser parte del expediente ya que el predio es de dominio federal, instando al juez al desalojo, dónde adjuntamos un informe de la situación hidráulica de un sector del predio que está comprometido, denunciamos delitos, hechos de inseguridad, robo de energía eléctrica, denunciando la situación, pero sin respuestas del juez”, añadió la funcionaria de la administración de Garro.

Para Botta, esa usurpación de tierras en Los Hornos “claramente no fue una toma espontánea, fue organizada y planificada, con parcelas delimitadas para la venta, como así también la existencia de vehículos de alta gama”.

En la semana, el diputado de Juntos, Diego Santilli, salió a la carga con el tema y en declaraciones a Radio Mitre dijo: “el intendente de La Plata (Julio Garro) está planteando desde 2020 un problema grave, humanitario, un delito, la toma. Una no defensa de la propiedad. Y subyace sobre esto la falta de política de hábitat”, sostuvo y apuntó al gobernador Axel Kicillof diciendo que “avala las tomas, no respeta la propiedad privada y no se hace cargo de los problemas”.

Y ante las justificaciones para tomas demostradas entre diferentes dirigentes oficialistas, Santilli razona: “no se puede aceptar esas situaciones porque, ante un problema de déficit habitacional, de la necesidad de un millón de viviendas, ¿Lo justificamos con una toma?”.

No es nuevo el interés del diputado bonaerense sobre esta problemática. El 2 de septiembre se refería así a una situación que vivió un particular en Tandil: “Carlos tuvo que defender él mismo la usurpación de su terreno en Tandil con 2 topadoras. Hasta este punto ha llegado la desidia por parte del gobierno: los vecinos sienten que están a la buena de dios y que nadie los ampara ante estos hechos. Esto tiene que cambiar”.

Además, alrededor de las tomas los vecinos que viven constituidos legalmente desde hace años dicen que el delito creció, y problemas de inseguridad y narcotráfico se están potenciando velozmente sin que el Estado intervenga.

Por su parte, el problema también fue abordado por el presidente del bloque de diputados nacionales de Juntos, Cristian Ritondo, quien presentó una iniciativa en el Parlamento acompañado de varios de sus pares, entre ellos la diputada platense Mercedes Joury, y también María Eugenia Vidal, Gabriel Besana, Alejandro Finocchiaro, María Luján Rey y Camila Crescimbeni.

“Si no se pone un freno, los bonaerenses quedamos sometidos a las mafias protegidas por sectores del oficialismo, como ocurre en la PBA”, dijo Ritondo, y agregó: “hace dos años que las tomas indiscriminadas de tierras avanzan sin que el Gobernador de la Provincia le ponga un freno. La ocupación ilegal en manos de unos vivos es algo que no podemos permitir”.

“El Gobierno vive en una realidad paralela, por eso presenta una agenda legislativa surrealista. Mientras continúe encerrado en esta lógica negativa, el país seguirá a los tumbos. Debatamos ley de alquileres, baja de impuestos, un plan económico responsable. Basta de sarasa”, dice.

Añadió: “si el gobierno provincial deja que avancen está siendo cómplice por acción u omisión de un grupo de mafiosos que lucra con la necesidad de los que menos tienen afectando a todos a su alrededor”.

“Fue por voluntad política que se decidió combatir a esta mafia que destruye comunidades enteras usando a los que menos tienen. La justicia no cambió, las fuerzas de seguridad son las mismas. Si aumentan las tomas es por voluntad política”, puntualizó Ritondo.

“Durante nuestra gestión en la Provincia ejecutamos todas las órdenes de desalojo, las que sucedieron durante nuestro mandato y las que venían del gobierno anterior y habían quedado sin cumplir”, sostuvo.

Y el intendente Garro también se refirió a la temática desde sus redes sociales: “la toma ilegal de tierras en la Ciudad es un problema que tenemos que resolver de manera coordinada junto con la provincia, la nación y la justicia. En particular, sobre el asentamiento en el predio del Ex Club de Planeadores, quiero explicar cuál es la situación” y agregó: “por eso necesitamos que el gobierno nacional y provincial den señales claras en contra de las tomas y trabajen conjuntamente con nosotros para dar una respuesta a la problemática de miles de familias”.

“Beneficiar a los que toman tierra es una forma de alentar esa práctica. El camino hacia la inclusión es la planificación y las reglas claras. Nunca al margen de la ley”, sostuvo.

Desde la vereda del kirchnerismo, el diputado platense de “La Cámpora”, Ariel Archanco contestó a Garro: “el Intendente es quien tiene la potestad de regular el territorio que gobierna, tiene normas y leyes que lo sustentan, no puede echarle la culpa a la provincia o a la nación, de hecho, no tienen jurisdicción en el ámbito municipal en temas de planificación”, sostuvo el ex concejal de La Plata. “Es decir que gobierna el territorio a su antojo, y ahora que la situación se desborda busca los culpables afuera”.

Agregó Archanco que “la no existencia de planes urbanos en los servicios de agua, cloaca y electricidad, así como tampoco en el transporte público, profundizan un escenario territorial, profundamente desigual e injusto. Dónde invertir es caro y para los sectores medios y la clase trabajadora es inaccesible”.

Y de alguna forma el legislador se hace cargo de la desinversión de tantos años de gobierno del mismo signo político al definir esa situación que es obvio que viene de arrastre. La mayoría de los barrios vulnerables irrumpieron en los años Noventa, con administraciones nacional, provincial y municipal del Partido Justicialista, y así estuvo ese signo político en la Ciudad desde el año 1991 hasta el 2015, y desde 1987 hasta el 2015 en Provincia para volver a gobernarla en 2019. En los Noventa gobernaba Carlos Menem la Nación, Eduardo Duhalde la Provincia, y Julio Alak la Ciudad; más adelante la Provincia la gobernaron Carlos Ruckauf, Felipe Solá y Daniel Scioli, por la Nación pasaron varios peronistas, y a Julio Alak lo sucedió Pablo Bruera.

Pero Archanco también dice: “por otro lado, las reglas de juego para aquellos que quieren construir e invertir tampoco son sencillas, un permiso de obra es una odisea difícil de sortear, tarda más de ocho meses o un año con suerte y esto hace que quienes quieran hacer las cosas bien, muchas veces pierdan oportunidades. La falta de un plan integral urbano y sustentable, hace en que el territorio se profundicen las desigualdades y las situaciones injustas, incluso para quienes quieren invertir honestamente”.

En ese sentido, Archanco concluyó su comunicado en las redes diciendo que desde el Frente de Todos “no están a favor de las tomas, y si están a favor que todas las familias puedan acceder legalmente a sus lotes y no sea algo prohibitivo como lo ocurre hoy día lamentablemente en la Ciudad de La Plata”.

Pero es increíble que semejante fenómeno no se analice con una mirada sociológica profunda, pero que sea con raíces, saber por qué se formó cada barrio vulnerable, a qué se debe la marginalidad, y qué sucedía en el contexto económico y político de cada momento de la historia. Los barrios en situación de altísimo riesgo se formaron hace décadas, y vale la reiteración: el Estado miró para otro lado y además utilizó a sus pobladores con fines políticos. Hay barrios marginales surgidos de enormes necesidades humanas, y otros en donde políticos de claro corte populista incitaron a las tomas de terrenos. Y encima al no planificarse debidamente en La Plata se pagó con la inundación más trágica de su historia que dejó, según la Justicia, unas 89 víctimas fatales, pero todos creen que ese número fue mucho más elevado. Eso hizo la falta de planificación, la demagogia y el populismo, es decir un combo explosivo entre necesidades extremas y especulación política y de negocios.

El fuerte impacto que viene

Con el principio de acuerdo entre el Fondo Monetario Internacional y el gobierno argentino uno de los puntos más importantes es una disminución de los subsidios hacia servicios, en este caso se puntualiza en las energéticas. Si se tiene en cuenta que este año el déficit será de 2.5%, el año que viene lo acordado es bajarlo a 1.8%, en 2024 al 0.9% y en 2025 0%, hay que entender que habrá una fuerte poda de subsidios en particular a la energía eléctrica, que hoy representa alrededor del 60% del gasto de una boleta.

Esa situación tendrá un impacto directo en el bolsillo del contribuyente, pero además habrá otro adicional y es el costo que las compañías van a tener que afrontar por los tendidos ilegales del uso de la red. Si los informes socioeconómicos están determinando que 7 de cada 10 personas que viven en un asentamiento están utilizando la red de manera insegura significa que hay una erogación de la que alguien se tendrá que hacer cargo. Estamos hablando de al menos el 70% de por lo menos 50 mil viviendas. Si el Estado no subsidia las compañías tendrán que absorber el costo completo de esa irregularidad o bien descargarla de algún modo en el resto de los contribuyentes al plantear un escenario de distribución energética más oneroso.

Hay que tener en cuenta que hace 32 meses las tarifas energéticas para el AMBA están congeladas en un marco de una extraordinaria inflación que en este tiempo debe tener una acumulación superior al 100%, y que el Estado Nacional desembolsó la increíble suma de US$ 10.500 M en subsidio durante el 2021, y según el departamento de economía del IAE Mosconi, citado en un tuit de mediado de mes por el ex secretario de Energía Jorge Lapeña, para este año podría trepar a US$ 15.000 M. Estos subsidios buscan ocupar una parte que le toca al sinceramiento tarifario que no se hace y se efectiviza mediante emisión monetaria, o sea generando inflación.

Y Lapeña dio en un punto central: “(…) otro efecto negativo del congelamiento tarifario gubernamental es que las empresas no tienen ganancias, no tienen crédito ni utilidades y por lo tanto emplean a recortar gastos y en ese recorte lo primero que se corta es la inversión”.

Con esto quiero apuntar a lo que va a suceder por este camino. Hay una pérdida gigante en el sistema energético por tendidos irregulares, eso produce un costo significativo de energía, y la duda es cómo se afrontará en el escenario macroeconómico venidero. O sea, la respuesta tiene que ser si el Estado se va a hacer cargo y buscar alternativas para que quien hoy es irregular se reconvierta, si las empresas se van a hacer cargo, o si el cliente de una compañía va a tener un incremento en su facturación como producto del alto costo que ocasiona la toma de energía de manera ilegal en el sistema energético.

Desde esta columna se vienen planteando alternativas para un recambio de la matriz energética en casas particulares convirtiendo subsidios en créditos verdes y utilizando energías limpias. O sea, mirando la problemática a mediano plazo y planteando una respuesta real, sustentable y demostrada. El problema energético para usuarios particulares no se resuelve por falta de decisión, porque hasta subsidiando se intenta generar “clientes políticos”. El problema de la energía eléctrica para las viviendas se puede resolver definitivamente y de manera total en un plazo máximo de diez años, pero en pocos meses ya pueden desarrollarse hogares verdes por todos lados. El próximo domingo se van a dar datos y ejemplos concretos de costos para nuestra región.

Una migración no planificada

El domingo pasado hubo una referencia clara al fenómeno climático/social del calentamiento global y la insuficiencia manifestada por el concierto de las naciones en el COP26 de Glasgow en donde no quedó claro cómo van a limitar a 1.5 grados el calentamiento planetario.

Un fenómeno inminente que se está notando con el rápido deshielo de glaciares monumentales como Twhaites, el denominado “glaciar del Juicio Final”, terminará haciendo crecer los océanos entre medio metro o un poco más, y esa cuestión arrasará con zonas costeras por lo que habrá un traslado de grupos humanos hacia tierras más seguras. Esa cuestión en nuestro país afectará con dureza a la zona del Gran Buenos Aires y La Plata, y también al interior de la Provincia que serán los receptores de legiones de individuos desesperanzados.

Estamos hablando del año 2026 como clave en este aspecto, y en la comunidad científica hay alarmas porque cuando se produzca el quiebre definitivo del glaciar más grueso del mundo las catástrofes serán inevitables.

¿Estamos preparados?. En domingos anteriores se avanzó sobre esta situación en la columna, y quiero ser muy enfático en esto porque si los estudios científicos no equivocan la situación nos va a modificar todo el escenario en países como el nuestro, de economía pobre y que además no planifican del todo eventos caóticos.

Una crecida en costas, tormentas más frecuentes, posibles huracanes o similares van a destruir a las viviendas de los barrios más precarios que casualmente están en zonas linderas al río. Eso va a generar un desplazamiento obligado de personas a otros lugares, y esos movimientos de masas sociales van a afectar la civilización en su conjunto, transformando poblados del interior que son tranquilos hasta ahora, llevando miseria a donde no hay y saturación de sistemas de servicios públicos. 

Estemos atentos y vale la pena que lo refuerce: es muy probable que la mayoría de los que lean esta columna durante estos días estén vivos dentro de cuatro años, por lo tanto van a ser testigos de esta transformación monumental del clima y de las consecuencias sociales. No hablo de futuro lejano, digo que el futuro es hoy.

Recordemos una vez más la tragedia del 2013 en La Plata. De repente una tormenta volcó casi 400 milímetros en una Ciudad en donde el ex intendente Buera estaba en una playa de Brasil, pero además por largas horas nadie sabía quien estaba al mando. Los servicios públicos colapsaron, la gente estaba incomunicada y con agua por todos lados. La ciudad y sus barrios tenían fragmentación absoluta. A las largas horas del inicio del fenómeno llegaron botes de distritos vecinos que nadie sabía quién los coordinaba, y auxiliaban como pudieron. La gente estaba atrapada en micros, en autos, en sus casas. No había un comando central de operaciones, no se veían ambulancias porque no había prácticamente, y además las pocas existentes del sistema público no se podían trasladar; no se veían vehículos municipales, no se sabía qué estaban haciendo los funcionarios locales, y la gente estaba sola en el medio de una corriente de agua desesperante.

La gestión de Garro aceleró obras hidráulicas, pero también le dio mucha importancia a una inversión para actuar en condiciones de catástrofes y así se levantó el Comité de Emergencia Municipal (COEM) desde donde opera de modo articulado el SAME, Defensa Civil, la Dirección de Climatología, sensores que determinan la cantidad de agua de los arroyos, radares que ayudan a prevenir eventos, aplicaciones populares por donde el público puede informarse todo el tiempo, y además hay un comando único, y esto último es esencial porque hoy puede faltar el intendente por la razón que fuese pero el sistema opera igual ante situaciones de riesgo.

La Plata no debe dormirse con lo que ya tiene y la Municipalidad debe seguir con altísimas inversiones para adquirir más tecnología de vanguardia y dar capacitación constante nacional e internacional a sus miembros en ese programa porque en unos años será de mucha utilidad. Una eventual transformación de la sociedad por eventos climáticos va a generar tremendas consecuencias y el estado municipal va a tener que actuar ante imprevistos que surgirán de la nada en un momento y se expandirán dramáticamente en pocos minutos. Esto se analiza, y ya lo expliqué en varias columnas, con métodos de planificación estratégica conocidos en el mundo militar, de defensa o incluso empresarial y de organizaciones modernas como V.U.C.A. (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad en español).

La alimentación sana, una utopía

Para reflexionar. El martes en la feria de Parque Saavedra observé un gran descontento de los vecinos consumidores. “¿Cuánto vale esta acelga?: $ 140 dijo la feriante”, por lo que la vecina que oficiaba de clienta fue contundente: “es un abuso, en la verdulería está a $ 70…siempre vengo acá porque me queda más cómodo. La dejo”. Eso mismo pasó con papas, tomates y lechugas de sus más diversas variantes.

Cuento ese episodio porque no lo había visto con tanta espontaneidad y de manera repetitiva desde hacía mucho tiempo, y habla de una situación clara: no hay precios. Y también habla de una cuestión alentadora: hay más cultura del consumidor para reaccionar ante posibles abusos.

El tema de las verduras y sus precios en la región dicen que se debe a dos fenómenos climáticos: altísimo calor hace 15 días, y lluvias constantes hace una semana. De todos modos ya hace tiempo que siempre hay una excusa para que la vida sana sea una utopía por lo altamente costoso que representa la alimentación.

Los verduleros también están preocupados porque ven que hay una rebelión de sus clientes, y afirman por ejemplo que una jaula de lechuga está no menos de $ 2.000 en las quintas cercanas, y que el tomate lo tienen que vender a no menos de $ 300 el kilo. Y esa lechuga el viernes en algunos lugares se vendía a $ 480 el kilo, y en otros a $ 600.

Pero el cuadro puede ser peor, y no sería raro que en caso de la lechuga existan próximos aumentos que la lleven a casi un 30% más.

Algunos productores hablan de aumentos en insumos que van desde el 100% al 300% sobre todo para la producción de tomates.

A este ritmo el problema estará en toda la cadena. Los productores van a producir menos por los altos costos, los verduleros serán más conservadores para que no se le acumule mercadería sin vender, y el consumidor reducirá considerablemente su dieta sana. Todos estos fenómenos apuntan a una escalada de precios porque también opera en la oferta y demanda, y en ese juego si bien habrá menos solicitudes de productos lo que todo parece indicar es que preventivamente puede existir menos cantidad para ofrecer.

En tanto, un dato para atender es lo que ocurre desde la producción a la góndola en cuanto a precios, y en un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se determinó que en diciembre la brecha de precios entre productor y consumidor fue de 5.8 veces, o sea que un consumidor pagó en promedio seis veces más de lo que cobró un productor.

La acelga, que citamos en el ejemplo de la feria, en diciembre fue uno de los productos de menor brecha entre productor y consumidor en cuanto a precio: 2.29 veces, mientras que la mayor fue la calabaza, 17.63 veces, zanahoria 13.89 veces, y mandarina, con 11.97 veces, siguiendo de cerca el limón, con 11.71 veces y la naranja con 11.12.

¿Cómo cerrará enero, y qué fenómenos van a incidir?

Por otra parte anticipamos un tema para próximas ediciones: ¿qué comemos cuando decimos que comemos sano?. Nutricionistas, especialistas en alimentación vegana y vegetariana van a dar su punto de vista sobre la calidad de la producción de alimentos que surgen de la tierra, pero en muchos casos reciben una enorme intervención del productor mediante químicos de todo tipo.

Tablero político

La “mesaza” del Pro: avanza la coordinación política del intendente Julio Garro y su par de Lanús, Néstor Grindetti, dentro del Pro. Los alcaldes son dos de las espadas claves que el año pasado le permitió al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, imponer su estrategia para que Diego Santilli gane en las PASO al radicalismo que propuso a Facundo Manes.

Julio manejó la fiscalización del conurbano, y Néstor la coordinación de la campaña, y el resultado fue exitoso tanto en las primarias como en la general.

A ese dúo ahora se le suma el ex intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, y en las próximas horas los tres podrían realizar algunas actividades en conjuntos que los muestre avanzando a paso firme.

Radicales jaqueados: desde fin de año la UCR de La Plata quedó inmovilizada. No se reunió más después de la fuerte pulseada entre el oficialismo partidario, encabezado por el concejal Diego Rovella y el diputado Claudio Frangul, y el emergente referente Pablo Nicoletti, del espacio que conduce el senador Martín Lousteau.

Hasta ahora lo único cierto es que el radicalismo perdió valiosos espacios de poder dentro del staff municipal, y que todavía podría perder algunos más. Bajó la categoría de las secretarías que manejaba, como Producción y Promoción de la Calidad de Vida, y quedó desguazada la secretaría General, en donde algunas dependencias se van distribuyendo entre áreas conducidas por “garristas de paladar negro”.

Paladar negro II: ¿se viene una segunda versión de los paladares negros garristas?. Antes de las últimas PASO, el ex concejal Fernando Ponce estaba a cargo de un armado de “ultragarristas” que tuvo un fuerte crecimiento interno hasta la confección de las listas, y luego terminó algo dividido y con varios enojos y desencuentros (algunos expresados a viva voz en el hotel céntrico en el que se confeccionaron las listas el mismísimo día “D”). Dicen que dicen que de repente no hubo más reuniones luego de algunas promesas de incorporaciones de “garristas más garristas que loa ultragarristas paladares”. Hay quienes por estas horas ven la conformación de un renovado “paladar negro”, pero no creen que en la plantilla de primera línea esté el que distribuyó la primera instantánea que rápidamente quedó sepia. 

Los “nuevos paladares” tendrán una gran misión, y es seguir incorporando sectores sociales independientes y políticos a las filas que lidera el intendente. Según cuentan los que dicen saber mucho de “garrismo” ya hay listados de ciudadanos influyentes, muchos de ellos del Casco Urbano y otros de localidades del norte del distrito, que debutarán en política siendo parte de la propuesta del oficialismo local. La usina de los “nuevos paladares” trabajarían mucho en nuevo estilo de liderazgo en donde sobresalgan los “pragmáticos y austeros”, y posiblemente se terminen potenciando desde los “alfiles” más experimentados que forman la mesa chica del alcalde a nuevas caras. ¿Aire nuevo, renovación y cambio?.

FMI y repercusiones locales

Algunos políticos locales se manifestaron ante el acuerdo entre el gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional. Algunas voces:

José Arteaga (Director Ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte). “Un acuerdo que brinda una solución y defiende la reactivación económica”, publicó en su cuenta de Twitter y reprodujo una frase del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

Julio Garro (intendente): “El entendimiento con el FMI es un primer paso para despejar el peor de los escenarios: el riesgo de default. Era necesario para la Argentina, aún así esperamos que el gobierno nacional anuncie cuál será el plan económico que nos devuelva a la senda del trabajo y el crecimiento”.

Victoria Tolosa Paz (diputada nacional): “El presidente (Alberto Fernández) acaba de compartir una excelente noticia para el país. El acuerdo con el FMI nos permite avanzar y seguir creciendo, y vislumbra la posibilidad de un futuro próspero para todos y todas”.

El respaldo de la comunidad internacional fue clave en todo el proceso, desde Francia a México. El mundo apoya a Argentina y confía en nuestra recuperación. El acuerdo va al Congreso porque es lo que corresponde. Lo que se debería haber hecho con la deuda y no se hizo.

El país no necesitaba esa deuda, menos en esas condiciones, pero sí necesitaba este acuerdo”, dijo.

“Confiamos que la oposición actuará con responsabilidad y patriotismo. 

Tenemos una solución, un acuerdo, un camino. Ahora toca que todos y todas rememos para el mismo lado Bandera de Argentina”, indicó.


Pablo Nicoletti (dirigente UCR): “Es muy positivo el principio de entendimiento entre el Gobierno Nacional con el FMI. No hay dudas que el default hubiera sido muy negativo para nuestra economía y para toda la sociedad. Ahora será competencia del Congreso tratar los términos del acuerdo con el FMI”


Hasta el próximo domingo

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