miércoles 07 de diciembre de 2022 - Edición Nº2449
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"Cristina amotinada y un gobierno sin destino", señaló Jorge Joury por FM 98.9 y Pinamar TV

"Ya nadie duda que los Fernández se encuentran en un proceso de divorcio, que pone en serio riesgo la gobernabilidad. Podríamos definir la figura de la vicepresidenta con la figura de una amotinada en su propio espacio. El diagnóstico es el de un Gobierno en llamas. La votación del acuerdo con el FMI en la Cámara de Diputados dejó heridas profundas en la Casa Rosada, y en los vínculos entre el albertismo y el kirchnerismo, entre la mayor parte del peronismo y La Cámpora. Nadie puede disimularlo". Así lo señaló en su análisis semanal el periodista Jorge Joury durante el programa "A las cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo y se emite por la FM 98.9 Coast y Pinamar TV.


Por: Redacción

 

 

El analista señaló que : "Esta semana será clave para saber cómo continuará la vida interna del Frente de Todos, luego de los mensajes de la Vicepresidenta a Fernández, el rechazo camporista en el Congreso, y el pase de factura de Andrés “Cuervo” Larroque por el “silencio” del Gobierno frente a los piedrazos al despacho de Cristina Kirchner durante los incidentes del jueves pasado, que fue contestado en tándem por Aníbal Fernández y Gabriela Cerruti.
La pregunta del millón es: ¿Qué hará Cristina? ¿ Se hará presente esta semana en el Senado siguiendo de cerca las explicaciones de Martín Guzmán frente a los legisladores? ¿Presidirá la sesión en el recinto sabiendo que lo que se aproxima es un triunfo albertista? ¿Estará sólo una parte del debate? ¿Delegará la jornada en la presidenta provisional, Claudia Ledesma Abdala? ¿Publicará una carta? ¿Otro video? ¿Un hilo de Twitter?


En el oficialismo hay dudas sobre cómo se comportará Cristina en una semana determinante para que el acuerdo con el FMI atraviese la última barrera parlamentaria y deje de ser un problema para la Casa Rosada. Una vez aprobado, pasará al Board del organismo internacional, será aprobado y la Argentina recibirá el primer desembolso de dinero lo cual traerá alivio a la Casa Rosada.
Nadie sabe con claridad cómo jugará la Vice. Si cumplirá su rol institucional de acompañar la iniciativa del gobierno que integra o si, al igual que su hijo, dará señales consistentes hacia sus íntimos para que voten en contra del acuerdo.
La Casa Rosada cuenta los porotos y por estas horas cree contar con los votos suficientes para poder aprobar el acuerdo con el Fondo en el Senado. La proyección positiva está íntimamente relacionada con el acuerdo que construyó el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, con Juntos por el Cambio el miércoles pasado y que culminó en la eliminación del plan económico del proyecto que debía ser votado. Gracias a esa negociación el acuerdo recibió un apoyo mayoritario en la Cámara baja.
Hay quienes creen que Cristina comenzó a deshojar la margarita para ver si se va del Frente de Todos y vuelve a buscar destino por el lado de Unidad Ciudadana. O si rompe formalmente la coalición gobernante. La decisión es delicada. Si hace las valijas y se marcha, ella y su espacio se condenarían de antemano al fracaso electoral en las próximas elecciones presidenciales.
Las muestras de desamor con su principal socio, el que ella misma puso a dedo, no tienen vuelta atrás. Hace tiempo que no se hablaban y  el trato era muy frío. Pero ahora Cristina culpa a Alberto del acuerdo con el FMI. Cree que el ajuste que se viene podría terminar en una derrota segura en el 2023.
Resulta paradójico, pero Alberto Fernández le debe ahora a Juntos por el Cambio haber evitado el default. Sin la coalición opositora, que aportó el 55% de los votos favorables al acuerdo, el Gobierno estaría hoy muy cerca del default y de agravar la situación reinante.Máximo Kirchner, que fue el primer detonante de las disidencias en el espacio, fue siempre sólo un recurso de su madre para boicotear al Presidente y de paso darle vedetismo político, para no perder el apoyo de los sectores de izquierda.
Pero no solo el hijo dilecto es la prueba de la sublevación de la madre. También votaron en contra del crucial acuerdo los diputados Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade, que son espadas fanáticas de la madre, no del hijo. Moreau y Tailhade consultan cada acto, cada palabra, cada gesto en el Instituto Patria, no en La Cámpora. El propio hijo estaba en el despacho de la madre antes de ir a votar, según contó la propia Cristina Kirchner en un también teatral relato de lo que sucedió con los execrables desmanes que, otra vez, destruyeron bienes públicos, incluido el despacho vicepresidencial. 
En la Casa Rosada empezaron a reproducirse los rumores de un cambio de Gabinete una vez que el acuerdo con el FMI pase el filtro del Senado. Si así sucede, ese podría ser el punto de partida de una nueva etapa de Fernández. La decisión está en él.
Ese movimiento, entienden, sería una reacción frente al desaire ultra K. Mostrar que está dispuesto a concentrar el poder y hacerlo valer en el último tramo de su gestión. Si no hay un gesto de autoridad, los propios empezarán a mirarlo de reojo y el proyecto de reelección 2023 se desinflará en poco tiempo. Hay mucho cansancio en el peronismo del interior y en el círculo albertista.
Alberto Fernández está lanzado a la reelección y trabaja, ya sin tapujos, para lograr apoyo a su candidatura entre intendentes bonaerenses, gobernadores, la CGT y los movimientos sociales. Junto a los suyos trabaja en base al “peronismo territorial”, como describió, en diálogo con Infobae, un ministro de los más cercanos al Presidente, que pidió descartar el uso de la palabra “albertismo”. Ayer estuvo en Punta Indio junto a la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, en una actividad de claro cariz proselitista, donde se tomó una foto por con los miembros de su entorno que se sumó a sus declaraciones, días atrás, referentes a su “primer mandato”, que parecieron confirmar que se presentará a la reelección.
Del otro lado, en el ala dura, las candidaturas no están claras, aunque en el camporismo, cada vez con mayor seguridad, dicen que Edaurdo “Wado” de Pedro podría ir por la gobernación de la Provincia, y no por el sillón de Rivadavia, como en el desdibujado plan inicial. También suenan los nombres de Axel Kicillof y Máximo Kirchner, e incluso de Cristina Kirchner, como opciones. Y después está la tercera “pata” de la coalición, encabezada por el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa, que en privado no oculta sus intenciones, pero suele decirle a su círculo íntimo que aprendió a tener paciencia y que la ambición por los cargos ya no lo mueven como antes.
En el terreno económico el panorama se avizora muy complejo y preocupa a la totalidad del espacio. Después de todo, más allá de las rencillas, les toca seguir gobernando, al menos, por dos años. El pacto con el FMI, como admitió Guzmán días atrás, ya no es más que un virtual borrador, debido al impacto en los precios de los alimentos y las materias primas energéticas a nivel mundial a raíz de la invasión de Rusia sobre Ucrania. Para la Argentina, que ya carga con un problema estructural, las consecuencias podrían ser devastadoras. Este lunes, al tiempo que empiece el tratamiento del acuerdo en el Senado, se conocerá la cifra de inflación de febrero, que alcanzaría los cuatro puntos,lo cual es otro elemento de tensión que muestra el fracaso del gobierno para encontrar un camino"
, finalizó Jorge Joury.

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