viernes 19 de agosto de 2022 - Edición Nº2339
Impulsobaires » Politica » 13 abr 2022

Contrapoder

Cambios en el gabinete, el peor dato de inflación en 20 años y otro dardo envenenado de Cristina

Fué un miércoles negro para Alberto Fernández. El Presidente recibió el dato de inflación más alto en 20 años, 6,7% y encima Cristina le volvió a bajar el precio ante legisladores latinoamericanos y de Europa. Durante un acto en el CCK la vice le mandó un dardo envenenado a su principal socio: “Que te pongan una banda y te den el bastón no significa que tengas el poder". Y mucho peor fue cuando le dio a entender que se haga cargo para el caso de : "si no hacés lo que tenés que hacer” Finalmente remató: "Las desigualdades son producto de decisiones de gobierno". Queda claro que se ha llegado al punto límite de la convivencia. Es muy difícil sostener por mucho tiempo un gobierno en este estado de convulsión y pidiendo la hora a cada paso.


Por: Jorge Joury *

En este marco, es una constante el rumor de que algo se cocina a fuego lento en Olivos. Hay observadores que aseguran que se espera un anuncio de cambios en el gabinete para después de Semana Santa. La resolución es casi quirúrgica, es decir,  lograr el equilibrio justo  para no terminar de detonar la coalición gobernante. El camino que se evalúa es cortar las cabezas de las líneas medias para no acrecentar la ira de Cristina. Uno de los mencionados es Federico Basualdo, el  camporista subsecretario de Energía, al que en su momento quiso echar Martín Guzmán y no pudo. "Si esto no ocurre, se tiene que ir el ministro de Economía, porque quedará desnudo y no va a poder subir las tarifas y renegociar las nuevas metas del FMI a la luz de la inflación". 

Correr a Guzmán del  cargo significa tirar por la borda el acuerdo con el FMI. En el Gobierno reconocen que los cambios en el Gabinete van a estar destinados a evitar que los ministros “tengan trabas en la gestión” dentro de sus propios ministerios. Como decíamos, el ejemplo más claro es la Secretaría de Energía, que conduce Darío Martínez y que tiene a Federico Basualdo como subsecretario. Un kirchnerista y un camporista en un área sensible.

Guzmán quiere renovar ese sector para sacarse de encima el agobio de La Cámpora y afrontar la reestructuración de las tarifas con un equipo propio. El Presidente está dispuesto a cumplir con ese pedido. Otro apuntado es el Secretario de Comercio, Roberto Feletti. Aunque tiene buen trato con Guzmán, en Balcarce 50 sostienen que tiene “el boleto picado” porque sus fórmulas no han dado resultado.
El martes Feletti se mostró en Ensenada junto al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, que realizó una serie de anuncios pocas horas antes de que se conozca el índice de inflación. Hace unos días el funcionario kirchnerista cuestionó a Guzmán y lo responsabilizó por la imposibilidad de bajar la inflación.

El aire en el oficialismo es irrespirable. La vice no se habla con Alberto desde el 10 de marzo. De allí que sea delicado de un golpe de timón en la grilla ministerial. El 71% de las cajas millonarias del Estado están en poder de Cristina y solo el 26% maneja Alberto. Difícilmente en este contexto, el Presidente se atreva a sacar de sus cargos a los soldados de CFK. Sería como acortar la vida del FdT de manera abrupta.
Junto con 6,7% de inflación, la más alta en 20 años y con el16,1% acumulado en el trimestre, pocas veces se ha vivido en la política un momento tan crítico como este. "Algo hay que hacer, aunque sea un maquillaje liviano en la gestión, porque nos van a llevar puestos a toda la clase dirigente. Si no es el kirchnerismo, será la gente, la calle se está poniendo al rojo vivo", comentó un intendente del conurbano que vivió la crisis del 2001.

 Lo que se comenta en los pasillos de la Casa Rosada, es que la recomendación de cambios no incluye una negociación con Cristina Kirchner. El Presidente la descarta por completo. Alberto tomará las decisiones en soledad, pero preservando la unidad del espacio. Eso implica también “entregar” a algunos de los nombres propios en la refrescada ministerial.

En la libreta del Presidente hay un grupo de intocables. En esa lista se anotan los ministros Gabriel Katopodis (Obra Pública), Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Jorge Ferraresi (Hábitat) y Eduardo “Wado” de Pedro (Interior). Los primeros tres porque son parte del riñón albertista y tienen ministerios que “funcionan”. Desplazar a "Wado" implicaría la ruptura total del Gobierno y dinamitar el único puente con Cristina.

En los últimos días se acrecentaron  los rumores sobre un posible desplazamiento de De Pedro al ministerio de Justicia, por Agustín Rossi. “Wado” no está dispuesto a ir al lugar que hoy ocupa Martín Soria. Si se va al ministerio del Interior, se va del Gabinete, más allá de lo que podría implicar su salida", sostienen en su entorno.

Cerca de Alberto descartan el posible desplazamiento del ministro camporista y aseguran que en esa misma posición están el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el jefe de Gabinete, Juan Manzur.

Fernández recibió cuestionamientos sobre ambos, pero no tiene pensado moverlos de los lugares que ocupan.

Alberto le dice a su entorno que entregar a Guzmán implica reducir su propio poder. Sería entregar la cabeza más deseada por Cristina Kirchner y La Cámpora, y perder una pulseada que ya lleva varios meses. Además, sería poner el velocímetro en cero con el FMI, además de evaluarse que  bajo este escenario conseguir reemplazante del ministro sería un milagro, ya que "nadie quiere agarrar esa papa caliente".

Cristina Kirchner lo quiere afuera del Gobierno y lo considera el eje de todos los males, junto a todo el equipo económico, donde también se inscriben el ministro de Producción, Matías Kulfas, y el de Trabajo, Claudio Moroni. La Cámpora sigue la misma línea.

Mientras tanto, Alberto quiere si o si a Agustín Rossi dentro del gobierno porque necesita una espada política que no solo lo aconseje, sino que lo defienda frente a las andanadas kirchneristas. Rossi conoce el pensamiento de Cristina y tiene una enorme experiencia legislativa. "Hay que encontrarle un ministerio acorde a su figura", es la orden que bajó Alberto.

Mientras tanto,  las espadas más filosas del albertismo y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, salieron en los medios a marcar la nueva postura del Presidente. "O gestionan con él o no están dentro del gobierno". Esa es la idea que buscó transmitir. “Nadie está obligado a participar de un gobierno con el que no coincide y el rumbo lo fija el Presidente”, disparó un hombre muy cercano a Fernández.
Hay analistas que creen que el alineamiento vertical podría funcionar momentáneamente como una salida de la crisis interna o, de mínima, como una forma de encapsular las críticas permanentes del ala K y apagar el fuego amigo.

El Presidente puso el reloj de arena para empezar a transitar un nuevo tiempo de gestión. Atrincherado entre los pocos ministros y funcionarios que le responden, pareciera estar dispuesto a marcarle la cancha al kirchnerismo con algunos cambios en la estructura de poder y con la intención de tomar aire fresco con un nuevo gabinete que le responda de manera incondicional. La moneda está en el aire.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".

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