viernes 19 de agosto de 2022 - Edición Nº2339
Impulsobaires » Politica » 20 abr 2022

Contrapoder

Mientras la política cruje, asoma un rey libertario

El analista político Jaime Durán Barba disparó hace días las alarmas del clan político y avivó la polémica. Pronosticó lo que ya es una sensación térmica: es posible que el libertario Javier Milei llegue “al ballotage el año próximo, pero sin una estructura legislativa". Reveló que "ya ha pasado antes. con Rafael Correa en Ecuador. Cuando se postuló a presidente, no tenía partido ni nada, era él”, ejemplificó. Lo que plantea el gurú del macrismo, es absolutamente probable. Si la oposición continúa inmersa en una interna estéril entre halcones y palomas, en medio del hartazgo social, es probable que en el 2023 tengamos un escenario fuera de lo tradicional, con la llegada de un inquilino inesperado a la Casa Rosada. El diario norteamericano Washington Post fue más allá y dijo que "Milei puede llegar a la presidencia".


Por: Jorge Joury *

Según retrata el medio, Milei “lidera las encuestas de candidatos para las próximas elecciones presidenciales, con apoyo de votantes de todo el espectro político”, algo que lo ubicaría en una “tercera vía” entre las propuestas del FdT y Mauricio Macri.

Elisa Carrió, en cambio, alertó que Milei le viene como anillo al dedo a Cristina Kirchner, que quiere que "todo termine en un desastre", para poder polarizar con él en el 2023. En este contexto, durante los últimos tres años la intención de voto de los candidatos liberales se triplicó, en lo que respecta al fenómeno con José Luis Espert y Javier Milei a la cabeza.

En la última elección legislativa de 2021 alcanzó un promedio nacional de casi el 5%, con buenas performances en CABA y la Provincia.

Para Milei Juntos por el Cambio es "kirchnerismo con buenos modales y termina siendo más de lo mismo", Los fenómenos nuevos en la política despiertan esperanza. Ocurrió con Bolsonaro en Brasil o Boric en Chile. Milei es diferente al resto y da certezas. No solo es el faro de los jóvenes, sino que asegura con precisión tener un plan económico y un ministerio  con profesionales preparados para actuar.

El diputado ya anunció públicamente que ese “gabinete en las sombras” cumple con la mayoría de las pautas que reclama la gente.Trabaja en una propuesta para reducir a no más de ocho los ministerios y proponer una brutal reducción del gasto público, una reforma impositiva, con menos impuestos, otra laboral y una apertura comercial, al mismo tiempo que avanzar con la eliminación del Banco Central.

Hace pocas horas, el mismo Milei dejó trascender que estaba dispuesto a eliminar el Ministerio de Educación: “Las escuelas dependen de las provincias, no de la Nación”, argumentó.

El  líder libetario le apunta al corazón de un Estado elefantiásico y voraz cargado de impuestos que quiere eliminar. Le apunta a un vademécum de 41 tributos nacionales, 26 provinciales y 98 tasas y contribuciones municipales. Si los sumamos, hacen un total de 165 y el IVA es el que más recauda. Según los expertos, esto significa que hay que trabajar cinco horas y media por día para el Gobierno y así pagar impuestos.

Más allá de su alta exposición mediática, el líder de La Libertad Avanza (LLA) comenzó a rodearse de un equipo que tendrá la tarea de dialogar con dirigentes políticos, referentes sociales, económicos y ciudadanos sin filiación partidaria de todo el país, con el objetivo de ir conformando una red que, el año que viene, puedan ser sus referentes locales. “Serán convocados los que no sean casta política”, aclararon sus voceros.

En el equipo político de Milei -además de su hermana Karina, asesora y colaboradora todo terreno- tienen roles asignados un reducido grupo que integran el presidente del partido Libertario, Nicolás Emma, los diputados porteños Eugenio Casielles, Ramiro Marra y Oscar Zago; el diputado provincial en La Rioja Martín Menem -hijo de Eduardo y sobrino de Carlos, el fallecido ex presidente-, Edgardo Alifranco (presidente del MID-Capital), Carlos Kikuchi, y el cordobés Agustín Spaccesi. También, mediante Álvaro Ziccarelli, que integra el equipo de Amalia Granata, hay conversaciones con la diputada provincial de Santa Fe.

El pandemónium que se vive en el FdT amplifica el campo fértil para los liberales. Y de parte de Juntos, nada a futuro se sabe con precisión, tan solo que entre las medidas que se estudian si llegan al gobierno, figuraría un cambio de moneda para contener lo más rápido posible el fenómeno inflacionario. Macri reconoce que en su espacio "se están matando" y trata de calmar las aguas. Pero simultáneamente, se anuncia la vuelta a la mesa chica del Pro del cuestionado Marcos Peña, calificado como uno de los mariscales de la derrota..

La clase política debe plantearse con urgencia que si los que están en la cancha no juegan, los partidos no se ganan. El boom liberal que ocurrió de la mano de Milei, más allá de todo y, antes que nada, es mérito suyo. Hasta la ocurrencia de sortear su sueldo de legislador lo diferencia del resto. Además se golpea el pecho, atribuyéndose ser el primer argentino que se paró frente al Banco Central hace diez años para decir con micrófono y a los gritos, que había que cerrarlo, porque lo considera una estafa. Culpa a ese organismo de estar al servicio de la emisión descontrolada. Desde los años del primer Partido Socialista, cuando se criticaba la creación del ente con argumentos liberales, que no se decía nada semejante en el país.

Aunque el establishment político se inquiete por los actos multitudinarios de Milei, repleto de jóvenes insobornables, lo cierto es que deberían preguntarse cómo no ocurrió antes. El monstruo al que se le hinchan las venas en su vehemencia, lo generaron también ellos. Claro que el catalizador es necesario, pero la soberbia de la política tradicional, absolutamente desconectada de la realidad, dejó la pelota picando en la línea. Había que hacer el gol nomás, y en este caso lo hizo un arquero que cruzó toda la cancha.

 A criterio de los observadores, desde 2003 que el kirchnerismo ostentó el privilegio del voto joven y rebelde. Pero ahora la realidad parece marcar que lo perdieron por completo.Los manotazos de ahogado del lenguaje inclusivo, la igualdad de género y la generosa billetera para crear puestos públicos poco les ayuda  para recuperar la épica rebelde, que hoy se expresa en las antípodas del estatismo.

Milei logró popularizar entre adolescentes y veinteañeros un discurso extremista contra la “casta política” a la que promete “sacar a patadas en el culo” y de defensa de la libertad económica a ultranza. Detrás del show, de las apariciones mediáticas, de la parte histriónica que envuelve al economista, el frente libertario está reforzando su campaña con un contenido que preocupa a los partidos rivales, aunque un poco más a Juntos por el Cambio.

Son jóvenes a los que los dirigentes ya no pueden interpelar ni con la dictadura cívico-militar, el regreso de la democracia, los noventa o la crisis del 2001. No percibieron la época de bonanza del kirchnerismo, solo vieron su declive, y tienen fresco el recuerdo del fracaso político, social y económico de Cambiemos y de la crisis profundizada durante la pandemia en la gestión de Alberto Fernández. “El statu quo es de izquierda y por ende la rebelión es liberal y además están menos expuestos al adoctrinamiento de la educación argentina”, explicó Milei sobre su aceptación en esta franja etaria del electorado.

El libertarismo encuentra tierra fértil entre los adolescentes, ya que uno de sus candidatos tenía 18 años y estaba en la escuela secundaria cuando presentó su lista. “Mi generación creció en la recesión, obviamente eso me hace pensar que lo que hemos intentado hasta ahora no funciona”, sostuvo Iñaki Gutiérrez, un joven de 20 años que votó por Milei. Lilia Lemoine, que juega con disfraces, tiene más de 100.000 seguidores en Instagram y es la maquilladora de Milei, promueve sus ideas ocasionalmente, subiendo a las redes sociales fotos en donde aparece con remeras sexy con leyendas tales como “libre mercado y propiedad privada”.

Hay otras explicaciones sólidas para interpretar el fenómeno Milei. El líder libertario aprovecha el agotamiento de la clase política que viene fracasando desde la vuelta de la democracia hasta acá, y se crean estos caprichos que tienen que ver con la pelea de poder y no con la solución de la crisis. Acá hay un componente de inmoralidad, que no estaba presente en 2001. Allí, Duhalde consiguió juntar a todos los sectores en una mesa y sacaron el país adelante, o, por lo menos, apagaron el incendio. En este momento, no es posible reconstruir esa clase de consenso porque no hay líderes del peso de un Alfonsín, como ocurría en aquel momento.

Hoy en la  población se observa pesimismo político, económico y mucha decepción; una situación parecida al peligroso "que se vayan todos". Hay mucha incertidumbre por la situación económica. Miedo a despidos, mucha desconfianza. Es difícil generar confianza con un gobierno que está dinamitado desde su propio espacio y no se pone de acuerdo en políticas de Estado.La gente no le cree demasiado a nadie. Y en los últimos tiempos Cristina ha erosionado la figura presidencial. Cuando existe un doble comando, es muy difícil recuperar el liderazgo de la agenda política.

Mientras tanto, los sectores más vulnerables están muy complicados, pasamos de un 35% de pobreza al 50%. Hay mucha decepción. Se necesita armonía social y la dirigencia no contribuye. Alguien dijo una vez que el sentido común hace décadas tomó un avión desde Ezeiza y nunca regresó a la Argentina. Es hora de recuperarlo.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo"

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