jueves 18 de agosto de 2022 - Edición Nº2338
Impulsobaires » Politica » 28 may 2022

Contrapoder

La fragilidad del payador que desafina

La feroz interna del Frente de Todos siempre entrega capítulos para el asombro. Algunos de ellos trasponen los umbrales del agravio. Hay quienes hacen cola para humillar al Presidente. Todos le entran con suma facilidad porque lo ven cada vez más solo, acompañado de un pequeño entorno que no lo cuida. Por ejemplo, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, empleó una analogía muy curiosa sobre algo que está instalado en las redes sociales y conversaciones del Círculo Rojo respecto a Alberto Fernández: "En el campo siempre estamos en las jineteadas y en los momentos lindos de las jineteadas aparece un borrachín a hacer lío. ¿Qué dice el locutor? 'El que trajo al borracho, que se lo lleve", disparó Berni y pidió que no lo saquen de contexto.


Por: Jorge Joury *

El miércoles pasado, al participar del Tedeum en la Catedral Metropolitana, al Presidente le tocó vivir otro momento incómodo y de fragilidad institucional, cuando salía caminando de la Casa Rosada.

“Alberto te cagaste en todos los muertos”, le gritó uno de los presentes. “¡Lacra!”, acompañó una señora que gritaba a lo lejos. Mientras tanto, Alberto Fernández saludaba con una sonrisa ausente. “Caradura”, “corrupto”, “hijo de puta”, no faltó ningún insulto para adornar el paso del primer mandatario.

De fondo, se oyeron insultos de mujeres hacia los funcionarios y el jefe del Ejecutivo nacional. "¿No les da vergüenza?", gritaron. El presidente, que ni siquiera llevó la banda y el bastón en la fecha patria, como lo han hecho en el pasado otros mandatarios, evitó detenerse y continuó rápidamente su camino junto al canciller Santiago Cafiero, la diputada Victoria Tolosa Paz, el ministro de Seguridad Aníbal Fernández y otros integrantes del gabinete nacional, que se hicieron los distraídos. Esta es la postal que representa hoy el jefe de Estado, que horas después alejado de la compleja realidad que agobia a los argentinos, tomó la guitarra en un acto en Florencio Varela y se puso a cantar "Solo se trata de vivir", de Litto Nebbia, con Emilio Pérsico (Movimiento Evita) en primera fila.

Frente al vacío de poder reinante y las permanentes contradicciones del Presidente, los gobernadores peronistas se reunieron para analizar estrategias para las elecciones del 2023 y dejaron trascender que les preocupa sobremanera la gobernabilidad.

Durante ese cónclave, que se celebró en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), hubo caras adustas y se habló de la idea de presentar una propuesta a Alberto Fernández para nivelar el rumbo, resumida en unos cinco puntos, como hicieron en los momentos críticos del gobierno de Eduardo Duhalde.

Completamente divorciada de Alberto, y con la renuncia de Roberto Feletti y colaboradores a la Secretaría de Comercio Interior, Cristina inició un repliegue táctico de su tropa en el área económica. No quiere quedar pegada al fracaso de la actual gestión albertista, aunque ella sea la creadora de la criatura. Pero como no come vidrio, el efecto dominó no lo aplicará con sus espadas de La Cámpora, que manejan las grandes cajas, de las que necesita para financiar el kirchnerismo duro.

Tampoco van a dejar sus sillones los funcionarios de la Secretaría de Energía, área que comanda Darío Martínez, que se cobijan bajo el paraguas de La Cámpora. Desde esos nichos, como también desde las tribunas de oradores kirchneristas, salieron múltiples críticas a los aumentos de las tarifas en electricidad y gas, tanto para usuarios domiciliarios como para las fábricas.

No obstante, la vicepresidenta no pierde oportunidad en marcar presencia. Para conmemorar el Día de la Patria,, publicó un mensaje en las redes sociales. “Con el mismo amor de siempre a nuestro país y a nuestra historia, aún en momentos tan difíciles para nuestro pueblo, hoy más que nunca: ¡Viva la Patria argentinos y argentinas!”, escribió.

El hielo con Alberto, sigue. Cristina no participó del Tedeum que se realizó en la Catedral Metropolitana, y viajó al sur con su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner. Su última aparición pública fue en la provincia de Chaco, en donde pronunció fuertes críticas al equipo económico en medio de la interna política que la enfrenta al presidente Alberto Fernández.

Mientras tanto, abandonado por su vice y castigado por los vientos gélidos del kirchnerismo, Alberto Fernández enfrenta una crisis letal, que combina superinflación con falta de dólares y su debilidad es proporcional al pesimismo económico que genera, con una imagen negativa del 80%.

Fernández no ha podido leer que si el hambre es un problema en el mundo, acentuado por la guerra entre Rusia y Ucrania, Argentina es la solución. Pero para ello hay que promover las exportaciones y sacarle el pie de la cabeza al campo.

El Presidente está desaprovechando el contexto económico externo y los respaldos políticos internos que le acercan, como el reciente acto de apoyo que le armó Gerardo Martínez, el titular de la Uocra.

En la víspera del 25 de Mayo, Alberto Fernández realizó una tibia movida. Decidió volver a la histórica sede del PJ nacional para retomar protagonismo en el espacio del partido. Rodeado de unos 120 dirigentes sociales y los ministros más cercanos, además del polémico y eyectado rey del vacunatorio vip, Ginés González García, el Presidente defendió una vez más su gestión y envió un fuerte mensaje indirecto, a  Cristina y a Máximo Kirchner. Si bien no mencionó sus nombres, a nadie en el encuentro íntimo le quedaron dudas sobre quiénes eran los destinatarios.

“Para los compañeros y compañeras que dudan, los hechos les van a demostrar que dudaron sin motivos”, dijo el jefe de Estado con voz firme, al cerrar el breve discurso que brindó desde el segundo piso del histórico edificio de la calle Matheu. El encuentro había sido organizado por la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, con la consigna de que se hacía “a puertas abiertas”, entre vino, empanadas, y locro, en conmemoración de la Revolución de Mayo. Fue un mensaje de fortaleza ante las críticas de la vicepresidenta y sus delfines en el Frente de Todos, que no enviaron a ningún representante.

No obstante, en el acotado albertismo no bajan la guardia. Creen que el “debate”, como calificó Cristina Kirchner hace dos semanas a las diferencias de ideas, sigue vigente. Si bien es cierto que buscan la unidad, pero al mismo tiempo están decididos a defender al Presidente.

Proyectando el futuro, la mayoría de los dirigentes presentes descartaron que el encuentro  haya sido el puntapié para crear una fuerza propia. Son conscientes de la debilidad del Presidente para intentar imponerse con un armado formal en torno a su figura frente a la carrera electoral que se aproxima. Decepcionados, algunos referentes fantasean con crear el “albertismo” sin el beneplácito de Alberto Fernández. Un deseo que, admiten, no tiene futuro sin el aval indispensable del líder, y que por ahora está lejos de hacerse realidad.

Mientras tanto, la inflación no tiene freno. Si bien aún hay que esperar al 12 de mayo para tener el dato oficial, ya se sabe que abril será un mes de malas noticias en cuanto al aumento de precios. Esto solo agrava algo que se conoce, y ahora se confirma: los argentinos son los que tienen el poder de compra más bajo de la región.

Un informe del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) sobre el cierre del primer cuatrimestre anual, señala que el salario básico neto en Argentina es de u$s 195, ocupando el último eslabón de la región, contra u$s630 de Uruguay, u$s620 de Chile, u$s495 de Bolivia, u$s430 de Brasil y u$s325 de Paraguay.

Otro dato que mete miedo sobre el futuro, es que más de la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años están excluidos del sistema educativo, así como que la escolarización es mayor entre las mujeres.

La información se desprende del nuevo estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina, perteneciente a la Universidad Católica Argentina (UCA), pre-post pandemia (2017-2021).

Allí se determinó que uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 24 años no estudia ni trabaja de manera remunerada y más de la mitad se encuentran excluidos del sistema educativo.

Fernández no da previsibilidad. Todo lo contrario, sus contradicciones angustian a la sociedad. Y su intento de evitar una ruptura final con Cristina, para no precipitar la crisis, muestra su anemia de poder. Su objetivo es ganar tiempo, para que el almanaque deje caer sus hojas y llegue el tiempo de transferir el ajuste a quien lo suceda, si es que llega al final del camino. 

El Presidente acaba de sumar otro récord: se subió al podio de los líderes con mayor desaprobación en América Latina. Así lo sostiene el informe “Imagen del poder”, elaborado por la ONG Directorio Legislativo, que concluyó que en los primeros meses de 2022 en la mayoría de los países de la región se mantuvieron en alza los niveles de desaprobación altos o muy altos. En el caso de Alberto Fernández su índice de desaprobación escaló al 60% posicionándose en tercer lugar detrás del peruano Pedro Castillo (71%) y el jefe de Estado de Colombia, Iván Duque (69%). Detrás del mandatario argentino se encuentran el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (53%), el mexicano Andrés Manuel López Obrador (41%) y el de Chile, Gabriel Boric (41%).

Mientras tanto, “Primero la gente” es el nuevo spots del Gobierno, que sucederá a los dos que reinaron en los dos años y medio de gestión que lleva Alberto: “Argentina unida” y “Reconstrucción argentina”. Lo que se busca es dar vuelta la página y transmitir esperanza, después de un período que estuvo signado por la pandemia y por la crisis económica. A esos factores externos, se le coló la crisis entre el Presidente y la vice.

Podría interpretarse, como una señal de largada para la campaña 2023, a tono con el mensaje que Fernández buscó transmitir en las últimas semanas, indicando que su rival no está dentro del FdT, sino en la propuesta del neoliberalismo. El Presidente está convencido de que el crecimiento de la economía y algunos ejes de la gestión revertirán la crisis. Para ello, el payador, émulo de Litto Nebbia, deberá afinar la gestión para que se escuche una música diferente que tenga color esperanza.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".

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