jueves 01 de diciembre de 2022 - Edición Nº2443
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Análisis radial

"El plan Massa y la posibilidad de Cristina presa",abordó Jorge Joury por la FM 98.9 y Pinamar TV

"Sergio Massa al comando de la economía y compartiendo el gobierno con Cristina, es la última bala que le queda al FdT. De que le vaya bien, depende la supervivencia del espacio en el 2023. Para Massa, es ahora o nunca Si fracasa, será el diluvio para el peronismo. Y si le va bien, los jubila a todos, incluida Cristina. También hay que prestar atención a la causa Vialidad que se inicia hoy y que puede llevar a la vicepresidenta a cumplir con una condena efectiva. El fiscal Diego Luciani está convencido que “Néstor y Cristina Kirchner instalaron una de las matrices más extraordinarias de corrupción”. Así lo señaló el periodista Jorge Joury en el programa " A Las Cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo por la FM98.9 Y Pinamar TV.


Por: Redacción

 

El analista dio cuenta también de los 4 pilares sobre los que asentará el plan de Massa: hacer una gira internacional para obtener dólares de parte de bancos internacionales con el sistema Repo, que significa devolver el dinero en el corto  plazo cuando se junten reservas con la liquidación del campo. También planea un recorte de subsidios, la recuperación del ingreso en el sector privado y darle orden y transparencia a los planes sociales".
"Como buen vendedor de ilusiones, lo primero que dejó trascender Massa, es que fue a ver a Roberto Lavagna, su futura brújula en la gestión y sobre quien dijo que consultará semanalmente. Tal vez pueda ordenar la gestión, pero difícilmente pueda acercarle fórmulas mágicas frente a una argentina sin rumbo y vacía de reservas en dólares. Habrá que ver ahora si Cristina le deja a Massa hacer el ajuste que requiere la economía para enderezar las cuentas fiscales.
El plan del Gobierno es “aguantar” 60 días hasta que termine el invierno y a partir de allí empezar a recuperar reservas en el BCRA. Consiste en que Agosto y septiembre marcarán la última gran demanda de importaciones de energía. Desde ese momento el Banco Central espera poder comenzar a acumular divisas y acercarse a las metas vigentes con el FMI.
Massa es una réplica de los años noventa. Básicamente, mirará hacia los EE.UU. Habrá que ver si Cristina compartirá este cambio de estilo, o como hace siempre, después del silencio inicial pondrá piedras en el camino.
El cambio de Gabinete dejó postales oscuras y desprolijas de un gobierno que vive equivocándose. Maltratos domésticos y hasta insólitas señales hacia el exterior, no sólo al FMI. También, explicaciones disparatadas sobre el supuesto inicio de una etapa con presidencialismo atenuado y virtual instalación de un primer ministro. En todo caso, se trata de una anomalía riesgosa: confirma el lugar relegado de Alberto Fernández, en buena medida una posición autoinfligida. Sergio Massa concentra casi todo el manejo del tablero económico y Cristina Fernández de Kirchner aprobó la movida. Pero el desenlace es consecuencia de muy ásperas y variadas presiones frente al abismo de la crisis, que no expresan una reformulación de alianzas en la interna.
El tigrense se tomó el fin de semana para delinear los trazos finales de su plan de acción, ocupar los casilleros pendientes y salir en las próximas horas a la cancha con presentación de equipo y algunas acciones iniciales. Luego, el miércoles, dará a conocer un paquete de medidas concretas. La primera señal que envió, es que mantendrá el acuerdo con el FMI. Massa ya viene con viento a favor del círculo rojo. Los empresarios le armaron un clima propicio, tranquilizando los mercados y seguramente van a seguir apoyándolo a la espera que como retribución lleguen buenos negocios.
Uno de los primeros desafíos que enfrenta, tiene que ver con una primera acción de lobby, donde grandes empresarios hicieron circular la versión que entre las medidas que se anunciarán el próximo miércoles se incluirá una liquidación de las acciones de empresas que están en posesión de la ANSES, como una manera de congraciarse con el sector privado y provocar una baja del dólar. 
Cuentan cerca de Massa que tiene una obsesión central: "que la Argentina se convierta en una fábrica de dólares". Tendrá como eje de su plan un programa de exportación que irá más allá de las posibilidades del agro y avanzará en los rubros energía y, sobre todo, Economía del Conocimiento. Si bien el Gobierno ya venía alimentando el perfil exportador de esos sectores, Massa cree que es urgente que empiecen a entrar divisas para que Argentina no vuelva a tener, en el corto plazo, otra mini crisis o corrida cambiaria en contra por carecer de dólares.
En ese contexto, en el equipo de Massa confían en que las gestiones externas para préstamos de organismos multilaterales serán un punto importante. En las últimas horas, de hecho, el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, el cubano Mauricio Claver Carone, que le había negado a Argentina los préstamos cuando Gustavo Beliz era el negociador, ahora cambió de parecer y hasta elogió al nuevo ministro.
En paralelo, prepara una agenda activa en línea con beneficios impositivos para trabajadores, en un contexto en el que la marcha de la inflación es un problema para los salarios. "Si quieren saber cómo va a gestionar Sergio, con qué perfil y qué línea, miren su labor en Diputados", cuentan en su entorno. Citan allí medidas como el alivio fiscal en Ganancias y a los trabajadores monotributistas.
El otro frente que será prioridad es la inflación. En paralelo, el tigrense tiene, según confiaron personas que lo frecuentan, un nexo muy directo con los empresarios del supermercadismo nacional. Y a la vez es el padre de la Ley de Góndolas, régimen que obligó a los comercios a compartir la góndola con pymes y a restringir el abuso de precios de las empresas líderes. La mano de Massa sobre Comercio se verá en esa línea, un perfil abierto a negociar pero inflexible en materia de especulación.
Uno de los favoritos de Massa para esa tarea es el "Vasco" José Ignacio De Mendiguren, que está en la pole position para encarar la secretaría del área. Es un dirigente de su máxima confianza, dos veces presidente de la Unión Industrial (UIA) y titular del Banco Bice. Además, corre con la ventaja de conocer a todo el sector. En esta zona, el Gobierno venía teniendo una pulseada muy fuerte con los fabricantes de alimentos, que es el corazón de las remarcaciones de precios que, además, se dieron de manera preventiva con la disparada del dólar y después no bajaron.

 

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