22/06/2024 - Edición Nº3012

Politica

Análisis radial

"Un acto con costo obsceno en un país pobre", dijo Jorge Joury por la FM 98.9 y Pinamar TV

25/05/2023 | "Hoy deberíamos estar celebrando la formación del primer gobierno patrio en la Argentina, debido a que un 25 de mayo de 1810, se estableció la Primera Junta, conformada por representantes designados por el Cabildo, que destituyó al virrey Cisneros que gobernaba en nombre del rey español Fernando VII. Pero lamentablemente, el kirchnerismo se adueñó de la Plaza de Mayo, para festejar los 20 años de su nacimiento en un acto de un costo multimillonario". Así lo señaló el periodista Jorge Joury en el programa "A las cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo, por la FM 98.9, Coast y Pinamar TV.


por Redacción


El analista añadió que: "La Plaza de Mayo es de todos los argentinos, no de un movimiento político en  particular. Podrían haber buscado otro escenario. Y encima, taparon con el telón del escenario para que no se vea, el frente de la Casa Rosada en evidente señal de repudio hacia el Presidente que ellos mismos pusieron.
Con este formato, Cristina arma su despedida con lo poco que le queda. La vicepresidenta busca recrear la épica del 25 de mayo de 2003, cuando asumió Néstor Kirchner. También buscará proclamarse como la ordenadora del peronismo. Habrá que ver si señala a su posible sucesor o sigue manteniendo el suspenso. Pero el descalabro económico del gobierno que ella misma diseñó profundiza el clima de derrota en el peronismo. Estamos frente a un acto que tendrá por lo bajo, un costo de más de 200 millones de pesos, cuando el país se debate con una inflación de 120% anual, con cepos que asfixian, con decenas de cotizaciones del dólar y con 40 de cada 100 argentinos en estado de pobreza. 
Aunque no lo diga en voz alta, Cristina sigue apostando a Sergio Massa como candidato presidencial. Pero tanto en La Cámpora como  en el Instituto Patria, saben que si el ministro de Economía no puede ser candidato porque lo crucifican la inflación y el dólar MEP, el destino inexorable de cualquiera de sus reemplazantes es la derrota estruendosa. Hasta la Vicepresidenta ha salido a decir que el peronismo puede quedar fuera del ballotage si se sigue expandiendo la ola de Javier Milei.
A Cristina se le está achicando el ejército partidario. Solo le quedan La Cámpora, los grupos piqueteros y Sergio Massa como ministro de la inflación de tres dígitos y el dólar al borde de un nuevo corralito. Si en su ocaso Perón echó a los Montoneros de la Plaza, CFK  también se dio el gusto de echar de su acto final a los Gordos de la CGT y al presidente que ella solita eligió para acelerar su decadencia: Alberto Fernández que se aisló en el complejo turístico de Chapadmalal, poniendo distancia de ella.
CFK  detesta a todos aquellos peronistas a los que sitúa a la derecha como Héctor Daer, Carlos Acuña, y mucho menos Gerardo Martínez (quien estuvo vinculado a los servicios de inteligencia durante la dictadura militar); Armando Cavalieri o el siempre polémico Luis Barrionuevo.
“Estaban más cerca de Macri que del peronismo”, acusó Cristina a los Gordos la semana pasada, durante un monólogo televisivo en C5N. Para los sindicalistas, la humillación fue suficiente. No estarán en la Plaza de Mayo. La fiesta será un VIP para trescientos elegidos",
finalizó el analista.
 

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