22/02/2024 - Edición Nº2891

Politica

Analisis radial

"Avanza la idea de un gobierno de coalición", dijo Jorge Joury por la FM 98.9 y Pinamar TV

05/02/2024 09:36 | En este podcast, Jorge Joury analiza los temas de la actualidad en el programa radial "A las cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo por la FM 98.9 y Pinamar TV.


por Redacción


"Después de las tensas gestiones por aprobar la Ley ómnibus en Diputados, lo cual ha provocado un enorme desgaste en el gobierno, todo parece indicar que de aquí en más podrían producirse cambios sustanciales para mejorar la estrategia de negociación con la oposición. Tanto en Juntos por el Cambio, en el peronismo no K y, en particular en el PRO, se fogonea un giro en la toma de decisiones ideada por Milei.  Ahora, se avanza sobre la posibilidad firme de que el Presidente acepte el consejo que Miguel Ángel Pichetto, cuando planteó la necesidad de formar un gobierno de coalición. “No se puede funcionar así cuatro años”, desafió el jefe del bloque Hacemos Coalición Federal, un profesional de la política, dispuesto siempre a que la sangre no llegue al río, sobre todo cuando el kirchnerismo está al acecho deseando que a Milei le vaya mal para recuperar el poder".

El analista añadió que: "Mientras se espera la votación en particular en Diputados de la Ley Ómnibus, en el Senado ya se empieza a preparar el debate del proyecto que el Gobierno considera la base de su gestión y que podría extenderse hasta fines de febrero. En el oficialismo esperan que el trámite en la Cámara alta no se dilate demasiado, pero no descartan las dificultades que puedan traer los distintos planteos de la oposición.
La gran pulseada que se viene entre Milei y los gobernadores es por el impuesto País. Estamos hablando de una caja de casi 500 mil millones de pesos por mes que el Presidente no quiere ceder. Milei es un duro, pero tiene sensores que le avisan cuando está a punto de chocar contra la pared. Les entregó a los legisladores de la oposición dialoguista dos terceras partes de su ambiciosa ley ómnibus en la que había de todo: lo necesario y lo accesorio, lo urgente y lo importante. Pasó de tener más de 600 artículos a poco más de 200. La poda fue significativa para las ínfulas con que ese proyecto llegó al Congreso.
La reciente y tensa negociación legislativa dejó al descubierto que Milei gobierna casi en soledad, aunque con un apoyo popular todavía muy consolidado según la mayoría de los encuestadores. La realidad está marcando que Milei no se rodeó de ministros con historia y peso político. Además, no cuenta con un solo gobernador, no tiene intendentes ni control sobre la Justicia y la CGT le realizó un paro y una masiva movilización cuando su gobierno solo llevaba poco más de 40 días. Aún así, Milei  mostró la voluntad de avanzar “a todo o nada”, como ideó su estratega Santiago Caputo, con un ambicioso y audaz programa de desregulación, reestructuración y refundación del Estado, plasmado en el DNU 70 objetado por el Poder Judicial y en la denominada Ley Ómnibus que el viernes pasado tuvo media sanción en general en la Cámara baja.
En ese contexto, el peronismo, todavía golpeado por la salida traumática de la gestión, espera su turno. Según se pronostica en el PJ, los próximos meses, entre marzo y junio, serán de extrema tensión. En privado, Sergio Massa que habla casi a diario con Cristina Kirchner, se refiere a “marzo y abril” como un periodo bisagra. Es una predicción que se desparrama por todo el peronismo, en parte alimentada por la ilusión de un sector que sueña con convertirse otra vez en el bombero que apague el incendio.
Los mismos escenarios se trazaron en estos días en un encuentro que reunió a los jefes políticos de la Cámara de Diputados bonaerense -salpicada por el caso “Chocolate”- repartidos entre el massismo, La Cámpora y el sector que responde a Martín Insaurralde, el caudillo de Lomas de Zamora que, a pesar de su ocaso público, todavía controla la Cámara baja provincial a través de Juan Pablo De Jesús.
En la Provincia tienen datos de que una seria crisis social podría desatarse en los próximos meses. Pero nadie está dispuesto a incentivarla. Massa es uno de ellos: dos semanas atrás, por ejemplo, no participó de la masiva marcha de la CGT. Prefirió no encabezar la columna del Frente Renovador.
Cristina Kirchner tampoco está dispuesta a azuzar la crisis. Tiene previsto prolongar su silencio por tiempo indeterminado. “Ella no quiere que la hagan corresponsable de la situación”, la interpretó un dirigente que habla con ella con fluidez.
Más allá de su hermetismo y su nula participación en la escena pública, la ex presidenta está muy activa. Hay quienes aseguran que a mediados de este mes podría reaparecer junto a Massa, dando a conocer un acuerdo programático de 10 puntos. Es lo contrario a Alberto Fernández, de viaje por Madrid, que recién tiene boleto de vuelta para marzo, un mes clave. La renovación de la presidencia del PJ -un páramo en medio del revuelo libetario-, que aún ostenta el ex presidente, debe esperar para más adelante. El Instituto Patria, a escasas cuadras del Congreso, volvió a ser una romería de dirigentes. Pero la ex vicepresidenta no quiere mover una sola pieza que pueda interpretarse como una zancadilla al gobierno. En el Gran Buenos Aires, un territorio en el que tiene especial ascendencia, sobrevuela una tensa calma. Pero ninguno de los intendentes que se referencian está dispuesto a agitar el humor social.
Es que, además, la ex presidenta está satisfecha con que Milei no haya realizado en la Justicia ni una sola gestión para incomodarla como sí lo hizo Macri durante su administración.
Milei confirmó en estos casi dos meses de gestión su condición de rara avis dentro del sistema político tradicional. No quiere entregarse a la casta, a pesar de las señales ambiguas: la última fue la incorporación de Daniel Scioli como secretario de Turismo y Deportes que el ex motonauta disfrutó por la última pelea con el kirchnerismo y su frustración con el ex presidente Fernández por su candidatura fallida.
Los gobernadores del peronismo y, en especial, los de Juntos por el Cambio, siguen sin descifrar el ejercicio del poder del presidente. Tampoco Pichetto, que pidió públicamente una mayor apertura política. Milei se siente a gusto con su hermana Karina y con su estratega Caputo. Y delega la gestión diaria en Posse. Es desconfiado. También hermético. Pasa buena parte de sus días en Olivos. Por ahora, no hay señales de que quiera cambiar. A pesar de las presiones públicas y privadas.
En conclusión, Milei por ahora, está dispuesto a resistir todos los embates, pero está en carpeta la posibilidad de armar una colación fuerte como propuso Pichetto, para resistir lo que viene y profundizar el cambio. La llegada de Daniel Scioli al gabinete parece ser una señal de que Milei quiere abrir el juego para ganar gobernabilidad con otras fuerzas como el peronismo moderado.
Al mismo tiempo, en lo que hace al ajuste, el Gobierno prometió acumular reservas netas por US$10.000 millones a lo largo de este año. Para eso, explican los analistas, las autoridades tendrán que mantener la competitividad del tipo de cambio real, alentar las exportaciones y no incentivar el exceso de demanda importadora.
En ese contexto es que los analistas esperan una aceleración del ritmo de devaluación -que el Gobierno mantiene en 2% desde la suba del dólar en diciembre- o un nuevo salto brusco",
sostuvo el analista.