22/02/2024 - Edición Nº2891

Politica

Análisis radial

"El Gobierno está en shock y rodarán cabezas", dijo Jorge Joury por la FM 98.9 y Pinamar TV

08/02/2024 10:17 | "Quedó claro que la guerra de Milei con la casta está en su punto más alto y de aquí en más, el Presidente deberá caminar por la cornisa para evitar caer al precipicio. Este desmanejo legislativo que vimos, nunca ocurrió en 40 años de democracia. Además se perdió un tiempo precioso para hacer las transformaciones. Así lo señaló el periodista Jorge Joury en su columna política en el programa "A las cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo por la FM 98.9 y Pinamar TV.


por Redacción


 

El analista dio cuenta que: " El Gobierno está en shock y ahora Milei evalúa pedir la renuncia de los funcionarios que responden a los gobernadores señalados como traidores.  Hay quienes opinan que tal vez haya que resetear la gestión y tomar por otro camino.De un lado o del otro, la nueva grieta no tiene al peronismo como actor principal, como en los últimos años. De un lado, el gobierno nacional. Del otro, la oposición dialoguista y un grupo importante de gobernadores. Detrás de esa avanzada discursiva no hay autocrítica del oficialismo. Parece no haber errores por corregir pese a la caída de un proyecto que había sido desguazado y cuestionado en el camino
Lo que ocurrió en el Congreso fue una derrota política del gobierno, pero no significa el triunfo de nadie. La Casa Rosada asume como rota la relación con los gobernadores y cree que la Ley Ómnibus no volverá a tratarse. En el Gobierno advierten que el proyecto rechazado  “está muerto”, mientras la oposición dialoguista espera un nuevo paquete de leyes más chico y viable. 
 El Gobierno quedó expuesto después de largos días de negociaciones cruzadas y pedidos de modificaciones. Cuando se enteró de la caída de las facultades especiales Milei levantó el teléfono y pidió retirar el proyecto. Estaba furioso. Se sintió traicionado.
El Presidente calificó a los legisladores como: "Delincuentes que arruinan el país y traidores". Pero Milei no asumió fallas propias ante el fracaso de la votación de la Ley Ömnibus. Paradójicamente, el  mismo día en que Milei oró ante el muro de los lamentos en Jerusalén, las fuerzas del cielo, como él suele mencionarlas, no lo pudieron ayudar . Después de que sus espadas tensaran tanto el debate en el Congreso, el Presidente se quedó con las manos vacías, hecho que debe ser leído como un punto de quiebre en el sistema de conducción política. Si Milei no se deja ayudar, como propuso el diputado Miguel Angel Pichetto, con una suerte de gobierno de coalición, las cosas se le van a complicar. 
En este contexto, quedó  demostrado a todas luces la falta de experiencia legislativa del oficialismo para negociar y ahora hay que empezar de cero . Esto significa una derrota en toda la línea, que Milei intentó disimular con amenazas de gobernar por decreto, plebiscitos y otras exhibiciones de impotencia política, como decir en su momento que iba a fundir a las provincias rebeldes.
También es probable que rueden cabezas. El principal apuntado es el titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), el economista Osvaldo Giordano, que maneja el presupuesto más grande y es el esposo de la diputada Alejandra Torres, que votó en contra del proyecto del presidente, junto a sus compañeros de bancada, Juan Fernando Brügge, Ignacio García Aresca y Carlos Gutiérrez. Hay quienes sostienen que Mauricio Macri quiere que Milei ponga a María Eugenia Vidal al frente del ANSES.
También están en la mira otros dos hombres del gobernador cordobés Martín Llaryora. Se trata de Franco Mogetta en Transporte y Daniel Tilliard en Banco Nación. También surgió el nombre de Flavia Royón,quien está al frente de  la Secretaría de Minería, cercana al gobernador de Salta.
¿Como sigue esto ahora? Es muy probable que Milei estratégicamente tenga que esperar al inicio de las sesiones ordinarias para hacer lo que se quiso ahorrar, es decir, enviar distintos proyectos con los capítulos importantes, blanqueo, privatizaciones, impuestos, para que el Congreso los trate con los tiempos que demandan la tarea legislativa.
El problema es que esta pulseada ha tenido un costo político. Milei desgastó la relación con los diez gobernadores de Juntos y los tres bloques aliados. Ello le acarrea su primera derrota contundente. Quedó en estado de debilidad política, porque la oposición que festejó el traspié,ahora sabe el camino por dónde le entran las balas.
Todo esto tiene que ver con que el gobierno de Milei no tiene rodaje federal, es decir no conoce los vericuetos del país y la rosca provincial. Todavía no entendió cómo funciona la relación Nación, provincias, municipios, una telaraña que requiere de mucha cintura política y de una billetera voluminosa para domarla, como tuvieron que hacer otros ex presidentes.
Lo que aquí está en discusión se llama plata. Las provincias están al borde del ataque de nervios, porque con la eliminación del Impuesto a las Ganancias que aplicó Massa las perdieron 3.500 millones de dólares. Si se las coparticipa con el impuesto país, como pretenden, recuperarían unos 1.400 millones. Si bien no resuelve  todo el problema, alcanza para pagar los sueldos, que en varios estados comienzan a estar en riesgo. Es más, ya no solo se habla de cuasimonedas, sino de volver a los pagos en cuotas porque las cuentas no cierran. Además, otro de los interrogantes es sí empezarán las clases porque los docentes claman por mejoras.
Hay gobernadores que sostienen que si se mira a enero del año pasado, Milei bajó las transferencias a las provincias a cero. Hay mandatarios como el de Córdoba, Martín Llaryora, que advierte que "hay que cobrarse ya con el impuesto al cheque porque en marzo vamos a estar todos enquilombados y Milei nos va a dejar pataleando en el aire y sin un peso".
 Hoy hay que leer que la caída de la ley ómnibus, que amenaza con arrastrar lo que queda del DNU, es un dato político contundente. Fue como un choque de trenes. En un gobierno normal generaría una crisis de primera magnitud, por lo menos un cambio de gabinete, pero Milei no dará el brazo a torcer y culpa a la casta de su fracaso iniciando otra guerra con consecuencias imprevisibles.
"La casta se puso en contra del cambio que los argentinos votamos en las urnas", vociferó  Milei, desde Israel. El oficialismo ahora aspira a retomar el debate en comisión la semana que viene, pero el escenario es sumamente complicado por los heridos que quedaron por el camino. De aquí en más, todos los bloques mantienen reuniones frenéticas, analizando los pasos a seguir. Los diputados de Unión por la Patria lo asumieron como un triunfo y cantaron la marcha peronista en las escaleras del Palacio, mientras que los libertarios masticaban la ira. "La traición se paga cara", repetirían, en sintonía con el comunicado de la Casa Rosada, mientras el radicalismo se encogía de hombros.
La votación en particular terminó de la peor manera cuando, tras varios traspiés en la delegación de facultades, La Libertad  se dio cuenta que no Avanza y tuvo que volver a foja cero, enviando todo el proyecto de vuelta a comisión. No importó que el proyecto ya hubiera sido votada en general, LLA se dio de frente con que su iniciativa, lentamente, había empezado a perder sus principales artículos. Las negociaciones no habían llegado a buen puerto, el oficialismo hacía oídos sordos a los reclamos y no fue hasta que la oposición amigable le desguazó los primeros cinco artículos que comenzaron a sonar las alarmas. Finalmente, llegó el capítulo de privatizaciones, los números no estaban, y LLA decidió que prefería tirar abajo todo el último mes de trabajo parlamentario que terminar la jornada con una victoria a medias.
Ahora Milei deberá comprender que la política es el arte de lo posible. Nunca todo lo que se quiere se consigue y tal vez sea la hora de ponerse a negociar con mayor cintura y sumar la ayuda de otros frentes como propone Pichetto.
"La casta se puso en contra del cambio que los argentinos votamos en las urnas", vociferó Milei, desde Israel. El oficialismo aspira a retomar el debate en comisión la semana que viene, pero el escenario es complicado. Todos los bloques por estas horas mantienen reuniones frenéticas, analizando los pasos a seguir.
Milei hoy está viviendo su test más dramático de supervivencia. Más allá de las transformaciones que el presidente se propone realizar para devolverle al país su grandeza, si no consigue domar la inflación y hacer desaparecer la brecha cambiaria su gestión habrá fracasado y se abriría en el país un destino totalmente imprevisible. Hay quienes dicen que abril será un mes bisagra para obtener esas metas.
Por eso la que estamos viviendo es una etapa de incertidumbre. De concretarse los cambios, representarán para el país un gran salto al futuro. 
El termómetro que tendrá la sociedad para medir el éxito o el fracaso se centrará en la batalla contra la inflación, que es un parámetro fácil de verificar y vale para cualquier sector. Y la inflación sólo podrá ser derrotada si previamente se alcanza el equilibrio fiscal. Es decir, que los gastos públicos no excedan a los ingresos fiscales, que son básicamente los impuestos. Todo está por verse"
, finalizó el analista.