por Redacción
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) montó un fuerte dispositivo de protesta y escrache en el Instituto Malbrán ante la llegada del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien fue declarado persona non grata en el organismo, junto a la Secretaria General de Presidencia, Karina Milei, y el Ministro de Salud, Mario Lugones.
“El Gobierno fracasó en su intento de lavar su imagen. Vinieron a hacer una inauguración trucha de un laboratorio y no duraron más de 5 minutos. La gente no los quiere en ningún lado y nosotros no los toleramos en la administración pública”, indicó Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.
En este marco, el dirigente agregó: “es una hipocresía absoluta venir a uno de los sectores más atacados por las políticas de ajuste y no traer ninguna propuesta que mejore la realidad de los trabajadores. Son provocaciones que no se pueden dejar pasar”.
“Si no existe una recomposición salarial urgente y una mejora del presupuesto del Instituto, la conflictividad va a seguir en aumento. No les vamos a dar tregua”, concluyó el Secretario General de ATE Nacional.
La protesta del sindicato estatal desencadenó en que los funcionarios debieran romper el protocolo de seguridad dispuesto por las autoridades para salir del organismo.
En este marco, ATE entregó un documento con los reclamos específicos del sector en el que detalló que los trabajadores del organismo sufrieron un recorte salarial del 45% y presupuestario del 25%, además de una reducción de la planta del 15% durante la gestión de Javier Milei.
El informe detalla que más de la mitad de los trabajadores del instituto centenario perciben haberes por debajo de la línea de la pobreza.
Además, la reducción presupuestaria pone en serios riesgos tareas esenciales como el control de las principales enfermedades infecto–contagiosas, la producción de sueros y reactivos de diagnóstico, así como el seguimiento y diagnóstico de diversas enfermedades genéticas y nutricionales.
En paralelo, la reducción del personal profundiza la crisis, ya que implica la pérdida de personal altamente calificado, formado dentro de la institución, lo cual afecta la capacidad científica del país.