por Redacción
El analista añadió que :"El peronismo federal busca barajar y dar de vuelta en búsqueda de una alternativa que de una idea de renovación para el 2027. En esa dirección, toma distancia de la interna entre Cristina y Kicillof y se lanzó el viernes pasado en Parque Norte, dando una muestra de fuerza con una convocatoria de la que participaron más de 4 mil personas y que sumó diputados, intendentes y dirigentes de varios puntos del país".
El armado en el que confluyen dirigentes como Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz, se muestra equidistante de la interna entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof al tiempo que busca acumular referentes de un peronismo de centro.
La conversación pasó por la construcción de un programa económico nuevo, por la necesidad de volver a las calles a militar una idea y por la convicción de no poner límites en la construcción política.
Para sostener el armado y darle continuidad a la integración de sectores, la intención de los organizadores es llevar el mismo formato de debate a otros puntos geográficos. Existe una necesidad urgente del espacio de dar señales más claras de hacia dónde quiere ir el peronismo si es gobierno. Y para eso es clave discutir un nuevo programa.
Dentro del nuevo esquema político creen que lo importante es contener a distintos sectores del campo justicialista. Muchos de ellos alejados del esquema principal donde el kirchnerismo sigue teniendo predominancia. Si bien son sectores que tienen una postura crítica con el mundo K, la gran mayoría cree que deben estar dentro de un gran esquema nacional. En todo caso, ese será un problema que se resolverá el año que viene, en una gran PASO.
Una vez que esa interna se resuelva verán los pasos a seguir. Por lo pronto, ya se piensa en un nuevo acto pautado para el 25 de mayo.
Al peronismo lo que más le conviene es una PASO. Porque está tan disperso y dividido que lo único que puede legitimar a un candidato son los votos. El mecanismo electoral que puso en vigencia Cristina Kirchner durante su primer mandato como presidenta, es ahora una clave para la organización de una fuerza política atomizada y agrietada por las internas.Esa misma mayoría entiende que es momento de armar un plan económico nuevo, donde el orden fiscal sea una de las principales banderas y dónde se vuelva a poner en agenda la producción y el empleo, que no son parte de la agenda del actual gobierno. “No tenemos que perder lo que nos representa, pero tenemos que ayornarnos”, sintetizó un legislador del interior en la tarde de ayer.
En términos de construcción política, lo que buscan es que el espacio armado por el peronismo federal sirva para aglutinar a los sectores que no tienen representación. Que no están en La Cámpora, ni en el Frente Renovador, ni en el MDF. Ni están bajo el paraguas del cristinismo. El peronismo del interior necesitaba un lugar de referencia, un punto de encuentro para dialogar, para sentirse parte, y ese lugar vio la luz en la tarde del viernes pasado.
En los pasillos de Parque Norte hubo coincidencias respecto a la forma en la que debe seguir este esquema hacia adelante. Mantener la horizontalidad, conservar el espacio de debate, darle lugar a las necesidades de las economías regionales y contener a los sectores que quieren militar una nueva causa. El peronismo del interior se empezó a ordenar con nombres propios conocidos en la delantera y con cientos de dirigentes que empiezan a sentir que hay un canal para hacer correr sus pretensiones, sus preocupaciones y sus objetivos.
Los objetivos del encuentro no fueron definir ningún tipo de candidatura sino la apertura de un proceso de discusión sobre el rumbo del peronismo. Según plantearon los organizadores, se buscó articular "un programa con las miradas de las provincias que dé respuestas a los desafíos actuales del país y que el peronismo tiene que proponerle a la sociedad".