por Redacción
La ceremonia religiosa fue presidida por el arzobispo Gustavo Carrara y contó con la presencia de autoridades municipales, provinciales, legisladores, concejales y vecinos.
El intendente de La Plata, Julio Alak, participó este lunes del tradicional tedeum para conmemorar un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 1810.
La celebración litúrgica se llevó a cabo en la Catedral de la Inmaculada Concepción, fue presidida por el arzobispo Gustavo Carrara y contó con la participación de autoridades municipales y provinciales, legisladores, concejales y vecinos.
"En este Día de la Patria reafirmamos los principios de libertad e igualdad que motorizaron a los próceres de mayo para construir una patria libre", sostuvo Alak.
Asimismo, indicó: "celebramos el mensaje del arzobispo Monseñor Carrara que puso eje en la necesidad de generar trabajo en la Argentina, construir una patria con producción y trabajo, y que las nuevas tecnologías tengan como objetivo potenciar el trabajo humano y no sustituirlo".
En su mensaje, Monseñor Carrara convocó a todos a asumir un rol activo en la construcción del país, poniendo especial énfasis en la dignidad del trabajo, la escucha de las periferias y la responsabilidad de los dirigentes frente a los desafíos sociales y tecnológicos actuales.
Al respecto, Carrara manifestó: "Con memoria agradecida, nos unimos hoy para celebrar aquel 25 de mayo de 1810, inicio de un proceso que condujo a la independencia. Por eso, en este presente queremos reafirmar el amor hacia aquel proyecto fundante que fue hacer el sueño realidad de la República Argentina".
En una reflexión centrada en "el valor del trabajo", afirmó: "los encuentros con Dios suceden en la cotidianidad del trabajo. Es urgente visibilizar que hay muchos trabajadores despojados de sus derechos, que permanecen ocultos ante los ojos del sistema".
"Resulta imperativo que los dirigentes políticos, sociales, empresariales y religiosos nos acerquemos a la periferia para comprender la realidad en profundidad. Debemos escuchar a esos miles de mujeres y hombres que hacen fila para trabajar honradamente. Cuidar y generar puestos de trabajo es un clamor de nuestro pueblo indispensable para el respeto de su dignidad".
Carrara destacó además que “los lugares de la Iglesia son los lugares de la vida” y remarcó la importancia de estar presentes en fábricas, plazas y ámbitos laborales, acompañando las realidades concretas de las personas. Al referirse a un proceso de escucha realizado por Cáritas Argentina en más de 1.300 comunidades del país, señaló que el problema del trabajo aparece como una de las principales preocupaciones en las periferias geográficas y existenciales.
“Resulta imperativo que los dirigentes políticos, sociales, empresariales y religiosos nos acerquemos a las periferias para comprender la realidad en profundidad”, afirmó. Y agregó: “debemos contemplar y escuchar a esas miles de mujeres y hombres que hacen fila para viajar y trabajar honradamente”.
Durante la homilía, Mons. Gustavo también hizo referencia a la nueva encíclica del Papa León XIV, Magnifica humanitas, dedicada a la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial. Explicó que el documento retoma el legado social del Papa León XIII y advierte sobre los riesgos de una economía que sacrifique el empleo en nombre de la rentabilidad. “El objetivo de obtener mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente el empleo”, citó Carrara.
Finalmente, el arzobispo llamó a promover “con creatividad y audacia” políticas que protejan el trabajo humano frente a las transformaciones tecnológicas y reclamó una visión del poder orientada al cuidado de los más frágiles. “Queremos poner todos el hombro en la construcción de nuestra patria. Para eso necesitamos que todos puedan trabajar y que todos tengan un trabajo respetuoso de su dignidad”, concluyó.
Participaron de la ceremonia la vicegobernadora de la Provincia de Buenos Aires, Verónica Magario; el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco; la jefa de Asesores del Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Cristina Alvarez Rodríguez; y el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi; entre otras autoridades presentes, fuerzas de seguridad, representantes de diversas confesiones religiosas y vecinos.