por Redacción
"Vuelta de página y alivio en el Gobierno. Milei se sacó de encima a Manuel Adorni porque entre otras cosas, era una piedra en el zapato para su plan de reelección y ahora apuesta todas las fichas a la economía para impulsar sus chances electorales .El Presidente buscará desde esta semana dejar atrás el escándalo de corrupción y concentrarse en la mejora de la actividad para seguir recuperando imagen". Así lo señaló Jorge Joury en el programa "A las cosas por su nombre", que conduce Hugo Manzo por la FM 98.9 y Pinamar TV.
En contexto
El analista añadió que : "Con la salida de Adorni, Diego Santilli absorberá la jefatura de Gabinete e Interior, en un esquema que el Gobierno ya probó con Guillermo Francos. La definición la empujaron los aliados. Karina Milei fue la última en comprender que la suerte de su protegido estaba jugada. Patricia Bullrich se alzó como la gran ganadora en una interna que se anticipa sangrienta. El bloque de senadores libertarios quedó intervenido por la Secretaria General. A la movida se la ve desde el gobierno como el relanzamiento de la gestión. El cambio forma parte de una serie de modificaciones que comenzaron con el nombramiento de Adrián Ravier al frente de la Vocería Presidencial, en pausa desde marzo, y la designación de Fabián Fernández en la Secretaría de Prensa. La idea de la cúpula de poder es pasar de página y retomar el control de la gestión y de la opinión pública tras 110 días de empantanamiento a raíz de la polémica por el caso Adorni", destacó.
Las condiciones de Santilli
Joury agregó: "Santilli tiene méritos propios: dio la gran sorpresa en la última elección al ganarle al peronismo la provincia de Buenos Aires después de una histórica remontada, que le permitió a Milei consolidar una importante victoria naciona".
"La explicación política de lo que le pasa al Gobierno es que está quebrado en varias facciones, y en el oficialismo temían que, en el caos desatado por la eyección de Adorni, el funcionario más cercano a Karina Milei, en otros sectores aprovecharan para esmerilarla o llevar agua al propio molino. Después de todo, Adorni era 100 por 100% de Karina Milei, y la decisión de sostenerlo a pesar del persistente y profundo escándalo de corrupción fue suya, además del Presidente", dijo.
Luego afirmó: "la idea de camuflar el despido con la fiebre mundialista y de disfrazarlo de renuncia estuvo a cargo del “equipo Rocket” liderado por Martín y Lule Menem. Básicamente, definieron confirmar un despido que ya estaba decidido hace tiempo en plena fiebre mundialista, cuando todas las conversaciones, virtuales y presenciales, giran en torno a Messi y Scaloni".
"Y a pesar de que es un secreto a voces en el mundillo libertario que Karina Milei no quería saber nada más con el -ya excesivamente- dañino Adorni, pactaron que en su carta de renuncia el funcionario prodigara palabras de sentido agradecimientos y que su jefa le devolviera el cariño de similar forma", dijo luego.
Más adelante sostuvo: "en su mensaje de despedida, no hubo ni un renglón de autocrítica. Adorni afirmó: “Lamento que el acoso, las mentiras y los constantes intentos de los medios de comunicación por arruinar mi reputación nos hayan causado tanto daño”, insistiendo en que no participó en “ni un solo acto de corrupción”".
"Comentó Milei que Adorni estaba deprimido por amenazas contra su familia. Sus últimos días en el poder fueron tortuosos. "Vivía a pastillas para poder dormir de noche porque también le agobiaba la idea de que la justicia lo condene", murmuraban cerca suyo. Pero su suerte terminó de sellarse cuando en la Casa Rosada se enteraron que esta semana el PRO votaría la moción de censura del jefe de Gabinete, algo que confirmó Macri el viernes pasado en Mar del Plata. En la Casa Rosada entendieron que en el exterior y los mercados el título sería que Milei no controla el Congreso, un golpe demasiado duro a las dudas que ya existen sobre la real fortaleza política del Presidente y su programa económico" dijo.
"Otro empujón para acelerar su salida fue cuando al Presidente le mostraron la última encuesta que muestra una caída del 33% de su imagen y con una comparación que le paralizó la sangre: La mayoría de la gente señalaba que "Martín Insaurralde y Adorni son lo mismo". Otro de los anticipos que llegaba el final para Adorni y ya estaba vaciado de poder, fue la foto que se sacó con Ravier, el nuevo vocero presidencial. Sobre su escritorio no había un solo papel", concluyó.