por Redacción
En la centroderecha platense creen que 2027 puede ser el año para disputar seriamente la intendencia, aunque admiten que el escenario está lejos de estar despejado. El oficialismo local conserva un techo competitivo de entre 40% y 42%, y en la oposición todavía no aparece una figura capaz de sintetizar a todas las tribus.
Si finalmente hay desdoblamiento electoral, tanto el Frente Patria como la centroderecha deberán mostrar sus mejores cartas. En el oficialismo bonaerense la sucesión no está definida, pero dirigentes del espacio sostienen que, si Sergio Massa decide competir por la gobernación, la interna se ordenaría rápidamente: los demás aspirantes no superan el dígito de intención de voto.
Entre LLA y el PRO hay consenso respecto a la disputa provincial: el jefe de Gabinete Diego Santilli aparece como la figura acordada.
En La Plata, los distintos campamentos consideran que Julio Alak buscaría la reelección, más allá de su interés por integrar una fórmula provincial. Con él en la boleta local, el Frente Patria se vuelve especialmente competitivo. Si no fuera Alak, el peronismo tiene alternativas -Marcelo Galland, Lucía Iañez, Florencia Saintout y algún referente del bruerismo- aunque con un techo algo más lejano.
En la oposición, en cambio, reina la incertidumbre. La Libertad Avanza tenía todo preparado para que el diputado Francisco Adorni fuera su candidato, pero los escándalos que involucraron a su hermano Manuel y al propio legislador lo dejaron fuera de carrera. Surgen otros nombres -Juan Osaba, Juan Pablo Allan, Guillermo Bardón- aunque ninguno logró instalarse.
Por el lado del PRO, se mencionan al concejal Nicolás Morzone y, desde el garrismo, algunos ven al exsecretario de Cultura y Educación Martiniano Ferrer Picado como una posible figura del espacio Tercer Tiempo Argentina. Sin embargo, en el universo PRO-libertario empezó a sonar con fuerza la diputada Julieta Quintero Chasman, cercana a Diego Santilli, como una eventual síntesis entre los sectores en disputa.
En paralelo, el espacio Hechos, liderado por el senador Marcelo Leguizamón, prepara su desembarco más visible después del Mundial, con sede en la zona de Plaza Moreno. Su apuesta es más amplia: se posiciona en el centro político y busca atraer peronistas, radicales, amarillos, violetas, desarrollistas y vecinalistas.
Aun así, todas las tribus miran al gran elector que permanece en silencio: Julio Garro. El exintendente es el único dirigente opositor con volumen suficiente para inclinar la balanza y convertir a un postulante en el candidato más competitivo.
Resta saber qué hará la Unión Cívica Radical local. El oficialismo partidario -en manos de Pablo Nicoletti y Leandro Bazze- todavía no mostró sus cartas. Lo que sí está claro es que se ubicará en franca oposición a los libertarios.
Si la oposición de centroderecha y derecha en La Plata no concurren en una propuesta única, el Frente Patria se encaminaría nuevamente a gobernar La Plata sin demasiados problemas. En tanto, si el postulante que desafíe al alakismo no convence al resto, de nuevo aparece el oficialismo local como el gran favorito. Hasta el momento la oposición local está en deuda, incluso con su propio electorado.
Por su parte, ninguno de los postulantes mencionados confirma su intención de gobernar la ciudad. Esa cuestión también abre opciones para otros actores que en algunas semanas empiecen a dejar trascender señales.