por Redacción
El consumo de productos lácteos volvió a mostrar signos de debilidad en mayo, en un contexto atravesado por la persistencia de la inflación y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios durante el gobierno de Javier Milei, según publicó Radio 10 en su web.
Según un relevamiento del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas retrocedieron 1,8% respecto de abril y, medidas por promedio diario, la baja alcanzó el 5%.
Los datos también reflejan un desempeño negativo en la comparación interanual. Frente a mayo de 2025, las ventas en volumen disminuyeron 0,8%, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses del año registra una caída del 1,4%. Si la medición se realiza en litros de leche equivalente, el descenso acumulado asciende al 1,6%, lo que evidencia que el mercado interno aún no logra recuperar los niveles de consumo del año pasado.
Desde el sector explican que la principal causa de este comportamiento es la pérdida de capacidad de compra de los hogares.
El incremento del peso de las tarifas de servicios públicos, el transporte y otros gastos fijos dentro del presupuesto familiar redujo el margen disponible para la compra de alimentos, entre ellos los productos lácteos.
Como consecuencia, muchas familias optan por disminuir las cantidades adquiridas o reemplazar productos tradicionales por opciones de menor precio. Al mismo tiempo, continúa expandiéndose el circuito informal de comercialización, una tendencia que preocupa a la industria por su impacto sobre las ventas del mercado formal.