21/07/2026 - Edición Nº3771

Politica

Streaming POP 96.7

Scaloni y la cultura de equipo: la lección que debe ocupar a la política bonaerense

09:22 | La editorial de Fabricio Moschettoni en el comienzo de D-4.0, el algoritmo de la política bonaerense.


por Redacción


En el primer capítulo de “D-.4.0, el algoritmo de la política bonaerense”, que se emite los lunes por radio streaming POP 96.7 de La Plata con la conducción de Fabricio Moschettoni, las organizaciones y los liderazgos fueron el eje en una relación entre el Mundial, la política y la economía.

"Hoy quiero arrancar hablando de algo que parece fútbol, pero en realidad es política, es gestión, es territorio, es cultura organizacional. Ayer, en conferencia de prensa, Lionel Scaloni dijo una frase que pasó rápido, pero que para mí explica todo: “Es casi imposible volver a armar un equipo así.”

No estaba hablando de nombres. Estaba hablando de cultura. De algo que en la Argentina casi nunca se entiende, y que en la política bonaerense directamente no se usa.

Cuando estudiamos administración, en mi caso algo de comercio exterior, o gestión en cualquier escuela de negocios, aparece siempre el mismo autor: Stephen Robbins. Él explicaba que una cultura organizacional es un sistema de significados compartidos que distingue a una organización de otra. Pero eso es apenas la definición técnica. La cultura organizacional es, en realidad, el sistema operativo de una organización. Es lo que ordena cómo se comporta la gente cuando nadie la está mirando. Es lo que permite que un equipo funcione sin depender de la inspiración del día.

El rol de la cultura organizacional
 

¿Para qué sirve una cultura organizacional? Sirve para dar identidad, para generar compromiso, para reducir incertidumbre, para coordinar acciones, y para sostener una estrategia. Si la cultura es buena, el equipo fluye. Si la cultura es mala, el equipo se rompe. Y si no hay cultura, no hay equipo.

Ahora, ¿cómo se forma una cultura? No aparece sola. Se construye. Y ahí tenemos varios mecanismos: liderazgo, historias y rituales, símbolos, prácticas compartidas, y socialización. Cinco mecanismos que Scaloni aplicó uno por uno.

Scaloni definió valores: humildad, trabajo, solidaridad. Instaló rituales: la mesa larga, el grupo unido, el “todos juntos”. Creó símbolos: la camiseta como contrato moral. Socializó jugadores: nadie entra sin entender cómo se convive. Modeló conductas: el que no se adapta, queda afuera.
Eso es cultura organizacional. Eso es liderazgo. Eso es gestión. Eso es política, aunque venga disfrazado de fútbol.

Y acá quiero sumar algo que para mí es clave. Cuando uno habla de cultura organizacional con empresarios, dirigentes o funcionarios, todos dicen: “Sí, claro, la cultura… sabemos lo que es.” Pero cuando les pedís que la definan, se quedan mudos. La sienten, pero no la pueden explicar.

Y ahí aparece la comparación perfecta: San Agustín hablando del tiempo en el Libro XI de las Confesiones. Agustín decía: “Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo, no lo sé.”

Con la cultura organizacional pasa exactamente lo mismo. Todos creen saber qué es, todos la viven, todos la padecen… pero cuando llega el momento de explicarla, se les escurre entre los dedos.

¿Por qué? Porque la cultura organizacional no es un manual, no es un organigrama, no es un PowerPoint. Es lo que realmente pasa dentro de una organización. Es cómo se decide, cómo se trabaja, cómo se convive, cómo se lidera. Es el conjunto de valores, rituales, símbolos y prácticas que ordenan el comportamiento colectivo.

Y acá está el punto clave: la cultura organizacional es invisible, pero determina todo. Es la diferencia entre un equipo que funciona y uno que se rompe. Entre una empresa que crece y una que se estanca. Entre una ciudad que se organiza y una que improvisa. Entre una provincia que planifica y una que reacciona.

Scaloni lo entendió. La mayoría de los dirigentes, no.

La Argentina no falla por falta de recursos. La Provincia no falla por falta de ideas. Los municipios no fallan por falta de diagnósticos. Fallan porque no tienen cultura organizacional. O peor: tienen una cultura heredada que nadie se anima a cambiar.

En política, se cambian personas, pero no prácticas. Se cambian discursos, pero no comportamientos. Se cambian organigramas, pero no incentivos. Se cambian equipos, pero no valores compartidos.

La Selección funciona porque tiene cultura. La política bonaerense funciona con parches culturales. Los municipios funcionan con culturas improvisadas, donde cada gestión empieza de cero y cada crisis se maneja como si fuera la primera.

Scaloni hizo lo que casi ningún dirigente político hace: definió una cultura, la transmitió, la defendió, y la sostuvo. Y cuando un líder sostiene una cultura, el equipo se vuelve sólido, confiable, previsible. Se vuelve un equipo que puede ganar.

La Selección es exitosa porque tuvo cultura. La Provincia no despega porque no la tiene. Y en política, sin cultura organizacional, todo es relato.

Scaloni lo entendió. La dirigencia todavía no".