Contrapoder
La caja de Kicillof se agota y el conurbano está en llamas
Los nervios en la gobernación suben, a medida que la caja de Kicillof da muestras de agotamiento. El gobernador rasca la olla para juntar hasta el último peso y así poder pagar el aguinaldo. El aumento a los estatales y a la policía, también están colgado de la ganchera. Y los intendentes casi sin fondos, exigen ayuda urgente para poder responder a las demandas de la gente, que cada vez son mayores por la falta de changas.